¿Qué hago para que el bebé deje de llorar?, ¡te lo contamos!

Los bebés pueden llorar con frecuencia y por varios y diferentes motivos. Pedir ayuda es el principal factor y también la principal vía para que un recién nacido pueda comunicarse, así que esta señal de alarma tan primitiva puede indicarnos varias cosas. A continuación te explicamos cómo calmar y serenar a tu pequeño.

Con el llanto lo que el recién nacido pretende conseguir es la respuesta inmediata de sus padres para que acudan a atender y solucionar aquello que les molesta o necesitan. Su desesperación y el hecho que no sepa comunicarse como un adulto acabarán traduciéndose en gritos y lágrimas.

Dolor, sueño, soledad, falta o exceso de estimulación, hambre, incomodidad… todo esto puede ser lo que nos quiera advertir nuestro bebé cuando llora. Sin embargo muchas veces los papis no consiguen descifrar el mensaje y caen en la típica y desesperada pregunta de «¿por qué no se calla?«.

No es bueno caer en extremos, y tal y como nos recomienda mibebéyyo, ni está bien preocuparse exageradamente por sus llantos ni tampoco es correcto mostrarse indiferente y no intentar entender qué pasa.

Así pues, el primer paso es dirigirse al bebé apaciguadamente y sin estresarnos para atraer su atención. Si le miramos los ojos, le tocamos la cabeza y le susurramos suavemente en la oreja seguro que se tranquiliza porqué ya de entrada se siente atendido. ¡Alguien habrá captado su señal de «socorro«!

Después podemos acunarle, eso sí, a ritmo tranquilo y sin movimientos bruscos, de lo contrario lo que conseguiremos es aún ponerle más nervioso de lo que está.

Cambiar su posición, cogerle en brazos y comprobar sus pañales también pueden resultar puntos claves para conseguir que el recién nacido deje de llorar.

Pero si en algún momento te notas extremadamente cansada y sientes que vas a perder la paciencia en cualquier instante lo mejor es que pidas ayuda para que otra persona se haga cargo del niño, aunque sea por un momento. Tú también necesitas un descanso, y después de recuperarte, al fin y al cabo, volverás a estar en perfectas condiciones para volver a empezar.

Autor: Laura Casals

Comparte esta noticia en

Escribe un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *