Motivos para someterse a una vitrificación de óvulos

En las últimas semanas se viene hablando mucho en los medios de comunicación de vitrificación de óvulos, debido a que varias famosas nacionales e internacionales han vitrificado para proteger su fertilidad o incluso han sido mamás gracias a haberse sometido a esta técnica en su día. Asimismo, blogueras e influencers como Rocío Osorno, Vik Guirao, Marta Abril y Paloma Miranda, protagonizan la nueva campaña de nuestras clínicas tras someterse a este tratamiento. Sin embargo, y a pesar del interés que suscita, todavía existen algunas dudas que quiero aclarar.

Lo primero es explicar en qué consiste. Vitrificar óvulos es congelar óvulos, que, como sabéis, son el material reproductivo femenino, que, al ser fecundado por el espermatozoide, crea el embrión, lo que será, si todo va bien, el futuro bebé. Digamos pues, qué al vitrificar óvulos congelamos nuestra maternidad en el tiempo.

Al guardar este material en tanques de nitrógeno líquido en el laboratorio a -196 grados centígrados el óvulo para de envejecer. De esta manera, los óvulos vitrificados conservan su calidad, por lo que se reducen las posibilidades de que el futuro bebé tenga alguna enfermedad cromosómica como  síndrome de Down  y que surgen a consecuencia de la edad materna avanzada. Éste es uno de los motivos más importantes para someterse a este tratamiento de reproducción asistida y por lo que los especialistas recomiendan vitrificar los óvulos a edades tempranas cuando estos son de mayor calidad y se puede así evitar problemas futuros cuando se busque el embarazo.

 

 

Otro motivo puede ser la ausencia de pareja sentimental. Si una mujer considera que no ha encontrado a la persona adecuada con la que formar una familia, en lugar de esperar y que el paso del tiempo dañe su reserva ovárica, la vitrificación de óvulos le permite proteger su fertilidad y la salud de sus óvulos.

También la economía juega un papel, y de qué modo, en la decisión de traer un hijo al mundo. De la misma manera que quizás no se ha encontrado una estabilidad sentimental, sucede con la estabilidad económica y  se decide esperar para poder ofrecer al futuro hijo mejores condiciones de vida.

Puede ocurrir también que una mujer tenga ya un hijo y decida vitrificar sus óvulos para proteger su fertilidad porque no sabe en qué momento querrá tener otro bebé. De esta manera se asegura que el paso del tiempo no dañe su fertilidad y cuando busque un nuevo embarazo lo pueda hacer con las mejores garantías de salud.

Por último, enfermedades que se cruzan en nuestro camino pueden afectar seriamente a la fertilidad: la endometriosis, el síndrome del ovario poliquístico, problemas de tiroides y, por supuesto, cáncer. La agresividad química de la radioterapia y la quimioterapia, destinados a acabar con esta enfermedad, puede suponer la imposibilidad futura de concebir de manera natural. Así pues, en los protocolos médicos se advierte a la paciente de la posibilidad de congelar sus óvulos antes de someterse a ellos.

Hay motivos objetivos, pero también uno generalizado y de carácter subjetivo que afecta a muchísimas mujeres desde muy temprana edad. La inseguridad que sienten ante un diagnóstico de infertilidad o ante la posibilidad de que la vida tal como hoy está concebida no les permita ser mamás. La vitrificación de óvulos es una ayuda para todas. Una opción para elegir en libertad.

 

Fulvia Mancini es Directora Médica de Clínicas Eva

 

Imágenes: Inatal

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