Maternidad: Los avances científicos ganan el pulso al cáncer de mama

El embarazo es posible a los dos años de someterse a quimioterapia y a los cinco, si el diagnóstico es de alto riesgo, según César Lizán, Director Médico de Clínicas EVA

Según diferentes estudios sobre preservación de la maternidad, y que cita César Lizán, hasta el año 2010 apenas la mitad de los oncólogos debatían con sus pacientes aspectos relativos a su fertilidad.

Afortunadamente, puntualiza, los profesionales médicos en particular y la sociedad en general están más concienciados sobre el problema, por lo que explican a las pacientes que pueden congelar sus óvulos para protegerlos de los efectos nocivos de algunos fármacos quimioterápicos susceptibles de provocar infertilidad o daños a su futuro bebé.

 

 

El cáncer de mama continúa siendo el principal tumor diagnosticado entre la población femenina española, con un incremento durante 2017 de más de 26.000 casos. De las personas afectadas, sin embargo, el 90% quedarían libres de la enfermedad a los cinco años de su detección clínica.

Muchas de esas mujeres que forman parte de esa estadística han pasado a engrosar la de las supervivientes que, además, han cumplido su sueño de ser madres tras el cáncer gracias a la reproducción asistida.

La clave, como apuntaba el Director Médico de Clínicas Eva, es conocer esa posibilidad cuando se recibe el fatal diagnóstico. Es el oncólogo, en primera instancia quien debe explicar a la mujer en edad reproductiva el peligro que suponen para su material genético los tratamientos con quimioterapia y radioterapia.

Explica el ginecólogo que pueden afectan a la reserva ovárica de las pacientes porque provocan una destrucción irreversible de muchos ovocitos, lo que, a su vez, esto puede conducir a un fallo ovárico precoz.

Este fallo ovárico “será reversible o no en función de distintos factores, pero los que más peso tienen son la edad en la que se recibe el tratamiento y el tamaño de la reserva de cada paciente” y añade que “otro de los posibles daños que preocupan cuando se reciben estos tratamientos es la posibilidad de que se produzcan mutaciones genéticas en las células germinales que sobrevivan y/o posibles efectos teratogénicos (defectos congénitos)”.

Una solución de rescate

El tratamiento para evitarlo es la ya muy conocida vitrificación de óvulos, que consiste en la extracción de este material genético femenino, su posterior congelación sine die y su fecundación in Vitro para ser implantado, finalmente, en el útero materno una vez se haya eliminado la enfermedad y la paciente no tenga que someterse a ningún tratamiento agresivo.

Si cuando se detecta el cáncer , el tumor se encuentra en un estado avanzado, es agresivo y no hay tiempo de realizar este tratamiento, se extrae tejido ovárico, según explica el doctor Lizán. Nos encontraríamos entonces inmersos en una solución “de rescate”, puesto que “no da tiempo a realizar la estimulación ovárica para extraer ovocitos”.

Si todo va bien, habrá que esperar, como norma general, unos dos años, para proceder a la implantación de los embriones fecundados con esos óvulos sanos congelados, aunque cada caso es particular, y serán los oncólogos quienes tengan la última palabra sobre los inconvenientes que pueda tener el embarazo para sus pacientes.

Si se trata de pacientes de alto riesgo, el plazo suele ampliarse hasta los cinco años.

 

 

El embarazo posterior suele ser llevado, explica el experto, en unidades de alto riesgo obstétrico con el fin de ofrecer la mejor vigilancia posible en cada caso.En este sentido, matiza, “es interesante tener en cuenta si los ovocitos proceden de un programa de preservación o si el embarazo se ha producido de forma espontánea”.

Finalmente, y en cuanto a la lactancia, uno de los temas que más preocupan a las futuras madres César Lizán explica que la cirugía y la radiación pueden provocar dificultades para dar el pecho como, por ejemplo, reducción de la producción de leche o molestias al alimentar al bebé.

Aun así, muchas de las mujeres que han sufrido una cirugía conservadora del cáncer de mama pueden disfrutar de la lactancia materna.

 

César Lizán es Director Médico de Clínicas EVA

 

Imágenes: Pinterest

Autor: Alba Gatell

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