Marisa Jara no descarta la maternidad

La infertilidad es un obstáculo al que muchas mujeres tienen que enfrentarse en la vida, un problema que les impide realizar uno de sus mayores sueños, ser madre.

Muchas luchan contra esta dificultad que marca sus vidas, con espíritu de superación, con actitud, para conseguir hacer realidad el deseo de ser madres.

Marisa Jara es una de ellas y por eso ha sido, por su imagen de fuerza y positividad, la elegida como imagen de Clínicas Eva. La maternidad ha estado siempre en su hoja de ruta, desde la infancia y no piensa renunciar a ella, a pesar de padecer endometriosis. Esta enfermedad silenciosa que afecta entre aproximadamente al 10% de mujeres en edad fértil puede provocar infertilidad y requiere entonces ayuda de la reproducción asistida.

 

 

Ser madre es mi asignatura pendiente, así que en breve me veréis inmersa en mi primer tratamiento de fertilidad, del cual sólo pensarlo me inunda de ilusión porque ser mamá siempre ha sido el sueño de mi vida”. Son palabras de la modelo y diseñadora, que ha decidido qué, cuando llegue el momento, se pondrá en manos de los doctores de estas clínicas para lograr su deseado embarazo.

Con la campaña #MarisaTieneUnPlan para ser mamá, se pretende informar de que la infertilidad tiene solución en muchos casos. Cada mujer y cada pareja es diferente, por lo que dar con el diagnóstico médico correcto es crucial para elegir el tratamiento adecuado.

 La Fecundación In Vitro, el tratamiento indicado

 En el caso de Marisa, y debido a su grado de endometriosis, cuando decida que es el momento, deberá someterse a una Fecundación in Vitro, tal como explican los expertos de EVA. Esta técnica de reproducción asistida está indicada para mujeres que padecen esta enfermedad.

 Aproximadamente, entre el 30% y 50% de las pacientes con endometriosis son estériles o tienen algún problema para conseguir el embarazo de forma natural.

 La FIV es muy sencilla y segura y está muy generalizada, puesto que ofrece muchas garantías de éxito. El proceso de unión de los óvulos y los espermatozoides se realiza en laboratorio, por lo que está muy controlado y sirve asimismo para llevar a cabo un preciso método de selección de los embriones más aptos para lograr la implantación en el útero de la madre.

 

 

Las fases de este método asistido

El tratamiento consta de varias fases. La primera de ellas tiene como objetivo fomentar la producción de ovocitos en la mujer, lo que se logra mediante la llamada estimulación ovárica. Cuántos más ovocitos más posibilidades de tener éxito en este método de reproducción asistida.

En el segundo estadio del proceso nos encontramos con la punción folicular. Mediante ecografía transvaginal se observa que los folículos, dentro de los cuáles están los ovocitos, tienen el tamaño adecuado para que dentro se haya producido un ovocito maduro.

Se administra medicación a la paciente que induce a la maduración ovocitaria de forma similar a como tiene lugar en el ciclo natural. Treinta y seis horas después, en el quirófano, se extraen los óvulos maduros, en un proceso indoloro, bajo sedación y que apenas dura unos 15 minutos.

En el laboratorio, con los espermatozoides de la pareja o de un donante anónimo, se produce la inseminación. Estamos ya en el tercer paso del tratamiento, a punto para el último y definitivo, que se produce 72 horas después de la punción; la transferencia de embriones al útero materno, también en el quirófano, se realiza sin sedación y requiere un reposo posterior de media hora.

Ya sólo queda esperar dos semanas y realizar el test de embarazo. Mucha suerte a Marisa y a todas las futuras mamás que precisen de este método para traer su bebé al mundo.

Imágenes: Pinterest

Autor: Alba Gatell

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