Mamás: Juega con los peques los días más calurosos

Hay ciertos días en verano en los
que el calor hace que resulte imposible salir de casa antes de las diez de la
noche, ¡pero eso no les quita a tus hijos las ganas de correr y saltar por toda
la casa! Desde Nosotras te ofrecemos una serie de juegos e ideas para convertir
ese momento de descontrol en una tarde divertida sin necesidad de muchos
materiales.

Lo primero para jugar con los
niños es averiguar qué cosas tenemos en casa: unas cuerdas, las pinzas de la
ropa, la caja de los cereales, varios cojines viejos… ¡todo vale! Cuando lo
tengas todo preparado, aparta las sillas y las mesas, pon un par de mantas y
cojines en el suelo y reparte la recopilación de juguetes improvisados en el
centro de la manta.

¡Desde construir un fuerte hasta hacer un transformer con
las pinzas de la ropa, todo vale si se tiene imaginación! La ventaja de esta forma de juego
es que, al estar en contacto con el suelo, los niños se sentirán más cómodos,
se refrescarán y tendrán mucho espacio para jugar sin riesgo de que pueda
romperse algo o se hagan daño. Aún así, todavía hay opciones más refrescantes
para los días calurosos: ¡el agua!

Tener a varios niños jugando con
agua en casa puede ser la mayor pesadilla para una madre, pero también una de
las mejores tardes del verano
. Si dispones de una terraza o alguna zona
exterior, aunque sea pequeña, aprovéchala para dejarles un par de barrenos o
una piscina inflable y que pasen toda la tarde en remojo. ¡Eso es lo que más
les gusta a los niños!

Si no tienes espacio fuera de
casa,
la bañera te puede servir a modo de piscina mientras tus hijos aún sean
pequeños. Para que no se derrame mucha agua en el suelo puedes colocar unas
toallas al pie de la bañera, y para fomentar la diversión sólo tienes que meter
algunos recipientes dentro del agua. ¡Lo que más les gusta a los niños son los
tarros de champú vacíos que echan chorros de agua!

Por último, otra de las cosas que
les apasionan a los niños durante el verano son los helados, así que, ¿por qué
no jugar con ellos a hacerlos en casa? Hoy en día se pueden realizar helados
con cualquier cosa, aunque la idea que te proponemos hoy es especialmente
sencilla y llamativa: los polos de Petit-suisse. Para hacerlos sólo necesitas
una cubitera, pajitas y varios Petit-Suisse.

Una vez que lo tengas todo
localizado, abre los Petit-Suisse y viértelos en los distintos casilleros de la
cubitera que hayas preparado para la ocasión. A continuación, introduce dentro
de cada hueco algo que actúe a modo de palo de helado, como una cuchara, un
palillo de dientes o una pajita. Una vez que hayas acabado, mételo en el
congelador, y en unas horas tendrás unos helados de Petit-Suisse de lo más
original.
¡Esta vez sí que no podrán resistirse a tomarse el postre!

Autor: Helena Invernon

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