De la cuna a la cama ¡Tu bebé se hace mayor!

Tu hijo ha dejado de ser un bebé y ha llegado el momento de pasarlo de la cuna a su propia cama. Aquí encontrarás las claves para que este paso no sea traumático ni para él ni para ti.

Empezaremos por la ubicación de su nueva cama, lo ideal es colocarla lejos de ventanas y enchufes, con ello evitaremos peligros y, si es posible, ubícala junto a una pared y coloca protectores en el lado de la cama que quede libre. Elige una cama baja; así el niño tendrá autonomía para subir y bajar y se sentirá más libre; además no deberá tener esquinas o bordes afilados.

Otro elemento a tener en cuenta es el cabecero. Elige uno sin barrotes ni relieves, aunque lo más aconsejable es que durante las primeras semanas no coloques el cabecero. No creas que el niño se encontrará encerrado, ten en cuenta que ahora tiene mucho más espacio que en  su cuna.

Deja su antigua cuna en la misma habitación durante unos días para que el pequeño vea que el cambio no es tan drástico. Si es muy inquieto puedes optar por instalar unos intercomunicadores y así puedes saber en cada momento como se encuentra.

Las primeras noches juega con él cuando ya esté en la cama, pregúntale si le gusta su nuevo espacio, sus nuevas sábanas, etc. En todo momento debes trasmitirle la ilusión y la alegría de que ya es mayor, eso le ayudará a sentirse seguro y a dormir tranquilo.

Imagen: clubparenting.com.

Autor: Maria Urzay

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1 Comentario

  1. soy mamá y me encanta vuestro blog. Este artículo además ayuda mucho a afrontar ese cambio tan importante para los peques y ahorrarnos muchos disgustos a los papis.
    yo lo redondearía con una selección de cuentos tradicionales y/o interactivos que les ayuden a ello. si quereis que os pase algunos, podeis poneros en contacto conmigo.
    un saludo
    Conchi

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