Mamás: ¿Amigas de nuestros hijos?

Pretender ser los amigos de nuestros
hijos, más allá de una forma distinta a la que debemos serlo, puede
provocar en ellos que la imagen que tienen de sus padres sea de
inseguridad.

La comunicación de los padres
con los hijos debe ser abierta y comprensiva, demostrarles que
siempre tendrán un apoyo, pero cuando pretendemos ser sus amigos en
el sentido estricto de la palabra corremos el riesgo de que se
sientan confundidos.

Los hijos tienen sus propios amigos,
con los que comparten sus aficiones, sentimientos y secretos. En los
padres buscan otro tipo de protección
y ponerse a la altura de
ellos no les hace el favor que pretendemos. Hay que entender la
amistad entre padres e hijos ocupando el lugar que corresponde a cada
uno de ellos.

Un amigo no es un hogar al que
volver, los padres sí
. El amigo tiene las mismas necesidades que
él o ella y por tanto precisa las mismas atenciones y ayuda. Los
padres también las tienen pero no son los hijos quienes deben
enfrentarse a situaciones que no son acordes con su edad, por mucho
que los adultos piensen que las pueden comprender. Hay una diferencia
entre parecer maduro, generalmente porque por alguna
circunstancia el niño se ha visto obligado a ser así, y serlo.

Si los ponemos en situaciones que no
son las que deben vivir con sus padres, como explicarles demasiados
problemas o intimidades esperando un consejo de ellos, les estamos
robando las épocas que deben vivir y les impedimos su ritmo
de evolución, necesario para desenvolverse en el mundo y sobretodo
para conocerse a ellos mismos. Los niños deben saber las
circunstancias del entorno que les rodea, pero también tener la
certeza de que sus mayores procuran mejorarlas.

La complicidad entre padres e
hijos es favorable para su educación
, pero sin querer ser para
ellos algo diferente a lo que somos y así no perder la autoridad
necesaria para protegerlos. Los amigos no tienen esa autoridad y los
hijos no permitirán que la tengan, por lo que esa pretendida amistad
puede convertirse en un peligro en el futuro.

Autor: Elena Estepa Estrella

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