Leche materna: el mejor alimento para tu bebé

El próximo 1 de agosto es el Día Mundial de la Lactancia Materna. Será un día para celebrar, ya que la lactancia es uno de los gestos que ayudan a crear vínculos con los hijos y que les aportan los nutrientes para que crezcan fuertes y sanos. La Organización Mundial de la salud afirma que si el 90% de las madres amamantaran a sus hijos durante los seis primeros meses de vida se reduciría la mortalidad infantil.

La leche materna es el alimento más beneficioso que puede darse a un bebé. No obstante, no todas somos consientes de lo importante que puede llegar a ser o de las medidas que hay que tener en cuenta durante la lactancia. Por eso el doctor Jaime Pérez del Pulgar nos explica en qué consiste este alimento y nos da unos consejos para amamantar de forma correcta.

Gracias a la lactancia nuestros niños está protegidos por sus propiedades inmunológicas y son menos propensos a sufrir alergias. Además hay que añadirle sus propiedades digestivas, metabólicas y nutritivas. De más está decir que el hábito de amamantar estrecha los vínculos madre-hijo y favorece el desarrollo psicoafectivo del niño. Pero ellos no son os únicos que sacan partido a la lactancia. Las mamás que dan el pecho tienen menos Índice de Masa Corporal que las que no amamantan.

Aunque dar el pecho es una de las cosas más naturales que existen, hay que tener en cuenta algunas cosas para obtener los mejores resultados. Es recomendable que la lactancia se prolongue al menos hasta los seis primeros meses de vida del bebé. Durante estos meses debe ser el alimento exclusivo y en los siguientes, el principal. Si los horarios de trabajo no te permiten dar el pecho tan a menudo como quisieras, puedes optar por extraer la leche y conservarla. Para esto hay que tener muy presente las medidas de higiene y conservación. La leche materna puede conservarse hasta doce meses en un conjelador de temperatura constante. Una vez descongelada, debe consumirse en las siguientes 24 horas, sino hay que desecharla. Esta es una buena opción, porque la leche congelada conserva todas sus propiedades.

Para las mamás que sufran de dolor o irritación, pero no quieran renunciar a amamantar, pueden recurrir a cremas y siliconas específicas. También puede modificarse la postura del bebé para que succione de forma adecuada. Disfrutad de este placer de madres y celebrad el día de la lactancia con vuestro bebé.

Autor: Sofia Paez

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