Lácteos: Su gran importancia en la salud infantil

 

¿Cuál es la importancia de los lácteos en el desarrollo de los niños?

 

Los lácteos son fundamentales en esa etapa de la vida.

Ya que existe una elevada demanda de calcio.

 

La leche y los productos lácteos son fundamentales para desarrollar unos huesos y dientes fuertes y sanos.

Si durante esa etapa no suplen esas necesidades, luego no podrán compensar ese déficit.

 

Tanto en niños como en adolescentes debe haber un consumo diario de 3 raciones diarias de lácteos como: leche, yogur, queso, etc.

 

Los lácteos deben aportar aproximadamente la cuarta parte de las proteínas y las tres cuartas partes del calcio y fósforo que son necesarios para la mineralización de los huesos y los dientes.

 

 

 

 

Por lo tanto, hay que consumir: 500 ml de leche al día, o sus equivalentes en lácteos 250 ml = 2 yogures.

 

También, por ser alimentos de origen animal, son una importante fuente de proteínas de alto valor biológico.

Contienen todos los aminoácidos esenciales que requiere el organismo en todo el ciclo vital.

 

 

¿Cuál es la importancia de los lácteos en la alimentación de los niños?

Fuente de vitaminas.

Tienen gran cantidad de vitamina A, vitamina del grupo B y fósforo.

Algunas leches vienen enriquecidas con vitamina D, importante para la absorción de calcio y el control del peso.

Y, también enriquecidas con hierro, fundamental para el desarrollo cognitivo de los niños.

 

La leche y la estatura.

Hay un alto grado de evidencia científica qué indica que el consumo de los lácteos se relaciona de manera positiva con la estatura física en niños y adolescentes.

Por lo que juegan un papel clave en el tratamiento de la desnutrición infantil.

 

 

 

No pueden ser sustituidos.

Debido a su valor nutricional no pueden ser sustituidos por bebidas vegetales como: soja, arroz, o almendras.

Tienen un inferior valor nutricional al de la leche de vaca.

 

 

¿En qué casos no son recomendables los lácteos para los niños?

  • Existen algunas patologías como la alergia a las proteínas de la leche de vaca, donde los niños diagnosticados la deben reemplazar por leches especiales que no provoquen reacción alérgica.
  • También los que son intolerantes a la lactosa (azúcar de la leche), pueden suplementarlo  con yogur que lo toleran mejor, debido al proceso de fermentación que tiene la lactosa en este alimento.
  • La Academia Americana de Pediatría recomienda los lácteos sin lactosa solamente para los niños con intolerancia, en ningún otro caso recomienda quitar los lácteos en una dieta infantil.

 

 

 

 

Imágenes: Pixabay.

Autor: Virginia Bruno

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