Errores frecuentes en la alimentación de tu bebé

¿Cuáles suelen ser los errores más frecuentes en  la alimentación de un bebé?

Toma nota, porque es probable que estés cometiendo alguno de ellos.

Introducir varios alimentos a la vez

Cuando el bebé llega a la edad en la que se puede introducir la alimentación complementaria, es importante saber que ésta debe ser lenta y progresiva.

Lo correcto es ir introduciendo alimentos de uno a uno. Además, se deberá dejar pasar entre 3 y 5 días hasta conocer un nuevo alimento, para así saber si el pequeño tiene algún tipo de alergia alimentaria. Si le das varios a la vez, en caso de alguna reacción, te será muy difícil saber qué alimento es el responsable de la misma. Por ello, lo recomendable es ir poco a poco.

 

 

Eliminar las tomas de leche con la comida complementaria

Durante el primer año de vida del bebé, la leche debe ser su principal alimento (mejor si es materna). Aunque a partir de los seis meses se empieza con la alimentación complementaria, la leche debe seguir estando presente en cantidad y forma. No hay que destetar al niño, si no es por otra razón, porque comience a experimentar con nuevos alimentos.

No dejar que toque la comida

La curiosidad es algo innato del bebé, y tocando y explorando todo es su forma de ir conociendo el mundo. Por ello, debes dejarlo que, si quiere, toque los alimentos y se los lleve a la boca. Si le permites manipular la comida, casi con seguridad, que su adaptación a esta nueva forma de alimentación será más fácil.

Darle todo triturado

Si bien las papillas son su primera forma de incorporar alimentos, sobre todo, cuando todavía no tiene los dientes -o apenas ha comenzado la dentición-, a medida que pasen los meses lo mejor será empezar a ofrecerle pequeños trozos de alimentos que pueda masticar. Lo más recomendable es ir cambiando de texturas para que se vaya adaptando.

Insistir en que se coma todo el plato

El estómago de los bebés es muy pequeño, y su apetito también varía. Un error frecuente es obligar a los bebés a que acaben su plato. Deja que coma lo que tenga ganas de comer. Si gana peso y está bien, no hay de qué alarmarse.

 

Darle de comer delante de la televisión

Un error frecuente que es mejor subsanar. Muchos padres dejan la tele encendida para dar de comer a sus bebés ¡Error!

Los niños pierden así referencia de su saciedad y pueden comer de más. La hora de la comida es una excelente oportunidad para hablarles, contarles cuentos o estar juntos. No la desaproveches.

Darle el biberón para dormir

O mejor dicho, dejarles el biberón para dormir. Algunos bebés tienen caries desde muy pequeños y uno de los factores que más pueden influir en ello, es que se duerman con el biberón en la boca. Lo más adecuado es que tú le des el biberón y que lo acabe de una vez, o que tome hasta que se satisfaga (duerma).

Introducir el gluten muy pronto o muy tarde

El momento en que se introduce el gluten puede aumentar el riesgo de que el niño tenga celiaquía. Aunque las recomendaciones han ido variando con el tiempo, actualmente la Asociación Española de Pediatría (AEPed) aconseja introducirlo sobre los 7 meses y hacerlo en pequeñas cantidades (dejándolo chupar un trocito de pan o galleta, poniendo un cacito de cereales con gluten a su comida).

Además, se ha comprobado el efecto protector de la lactancia materna en relación a la enfermedad celiaca, por lo que se recomienda que el niño siga tomando pecho al menos un mes después de su primer contacto con el gluten.

 

Imágenes: Pixabay, Pinterest

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