Embarazo: prepara tu pecho para la lactancia

Aplicar cremas ricas en lanolina, asegurar la transpiración y utilizar un sujetador adecuado evita la aparición de las temidas grietas de la lactancia.

Durante el embarazo y la lactancia, el pecho experimenta grandes
cambios y es importante cuidarlo de manera específica. Belén Benito,
farmacéutica de Laboratorios Suavinex te propone 10 consejos prácticos
para asegurar que tus senos estén perfectos durante el embarazo y en la
lactancia.

  • Aplica cremas ricas en vitamina E y aceite de rosa mosqueta para prevenir la aparición de estrías desde el comienzo del embarazo.
  • Ejercita los músculos de los pectorales. La natación, el yoga y el pilates son ideales.
  • Utiliza un sujetador adecuado a la talla real de tu pecho, que sea cómodo, de algodón y con tirantes anchos. Si usas discos absorbentes, hay que cambiarlos con frecuencia para que no se macere la piel con la humedad.
  • Es recomendable limpiar los senos sólo con agua y finalizar las duchas con un chorro de agua fresca.
  • Tras el parto hay que ofrecerle el pecho al bebé, para facilitar la subida de la leche. Y procura que se coloque bien al succionar para evitar grietas o mastitis.
  • Utiliza cremas ricas en lanolina si tus pezones están lastimados y para prevenir la aparición de grietas.
  • Al acabar la toma hazte un masaje con un poco de tu leche sobre los pezones y la areola. La leche materna es rica en componentes antiinfecciosos y antiinflamatorios.
  • Es importante alternar los senos en cada toma y evitar que se colapse el pecho. Si notas mucha presión y al bebé aún no le toca mamar, puedes extraerte un poco de leche con el sacaleches.
Utiliza un sujetador adecuado. Venca
  • Antes de retirar al bebé del pecho debes interrumpir la succión para evitar que tire con sus encías y te lastime el pezón. Lo ideal es introducir el dedo meñique por las comisuras de sus labios para romper el vacío oral que el niño realiza al mamar.
  • Los pezones deben estar siempre bien ventilados y nunca hay que exponerlos al sol de forma directa y prolongada.

Autor: Nuria Fontova

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