Dolor de espalda en el embarazo: causas y tratamiento

El dolor de espalda en el embarazo es una de las mayores causas de baja laboral, ya llegado el tercer trimestre. Aunque se trata de un proceso natural y estamos habituados a él, el cambio que experimenta el cuerpo de la mujer para albergar a su bebé es muy, muy relevante. De ahí que las molestias y el dolor comienzan desde las primeras semanas de gestación, una circunstancia que a veces sorprende y es motivo de consulta.

El motivo general de este dolor, como digo, es la transformación del cuerpo para albergar y permitir el desarrollo del bebé en las mejores condiciones, también para la madre. Pero si diversificamos este origen, podemos hablar de causas mecánicas, relativas a la postura y el movimiento, y hormonales, que afectan al metabolismo de la mujer. Esta dorsalgia del primer trimestre, con raíz en cambios en los niveles hormonales, es similar al dolor premenstrual.

 

 

El malestar de los inicios de gestación puede influir cuando la madre se encuentre, además, con vómitos y mareos, lo que incrementa los niveles de ansiedad. No obstante, cuando debemos preocuparnos y vigilar las posturas, la manera de sentarnos, movernos y dormir para evitar que el embarazo se convierta en un tormento, es en los últimos meses.

A medida que el bebé va ganando peso, el útero va ensañándose, lo que distiende los músculos abdominales . Por otro lado, la llamada lordosis lumbar, la curvatura de la espalda en las vértebras lumbares se rectifica de manera antinatural, afectando a la postura y a la manera de caminar. No podemos olvidarnos tampoco de la zona sacro pélvica, que, por el efecto de la hormona llamada relaxina, se va distendiendo para favorecer el paso del bebé por el canal de parto . Todo ello afecta al centro de gravedad, que se descompensa, provocando irremediablemente dolor, también muy influido por el peso y los hábitos y estado previo de salud de la futura mamá.

Como sabéis, la toma de medicación analgésica no se permite en el embarazo, así que la prevención y el tratamiento del dolor debe realizarse mediante terapias y buenos hábitos posturales, además de una buena alimentación, que siempre influye. Por supuesto, los efectos del estrés y la ansiedad, que suelen, tarde o temprano, hacer su aparición durante estos meses de espera, deben ser minimizados lo antes posible o amplificarán el dolor.

En cuanto a terapias, por supuesto , la quiropráctica, también la fisioterapia, la natación prenatal, el yoga y todos los ejercicios destinados a mejorar la respiración y fortalecer el suelo pélvico.

Posturas: muy importante, procura dormir de costado, apoyando el peso del bebé hacia uno u otro lado, y también agáchate siempre de cuclillas para evitar inclinar el cuerpo hacia delante. Ten cuidado a la hora de sentarte y cómo mantienes la espalda; ya sabes, espalda recta, brazos en ángulo recto y hombros rectos.

Por lo demás, mi consejo es realizar en casa ejercicios programados para embarazadas, de estiramiento y que también te ayudarán a mantener la forma para después del parto.

 

Ata Pouramini es director de Quiropractic Valencia y autor, entre otros, de Escuela de la Espalda y “Tú eres tu medicinaEs orientador en salud, experto en nutrición y uno de los quiroprácticos más reconocidos . Estudió Nutrición en la Oxford Brooks University, es Licenciado en Ciencias Humanas, Master en Ciencias Quiroprácticas, Doctor en Quiropráctica  y miembro de la Asociación Española de Quiropráctica. 

 

Imágenes: SegundoMédico, Pinterest

Autor: Ata Pouramini

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