Consejos para Mamás: Cómo lidiar con un mal tutor

Todos somos conscientes de que los alumnos siempre suelen quejarse de sus profesores y decir que son los más malos y los que peor los tratan del mundo. Aunque hay un punto crónico de queja que todos comparten, tenemos que ser muy atentos en este aspecto para saber detectar cuándo se trata de “cosas de niños” y cuándo es un problema con el tutor que requiere de nuestra atención.

Si a tu hijo le ha tocado un mal tutor en este curso, tienes varias maneras de proceder. La primera de todas es ponerte en contacto con él de manera constante y regular. Tu actuación no debe limitarse a una visita durante su horario de tutoría y a continuación a esperar para ver si las cosas cambian.

Más allá de eso, debes establecer varias rutinas con el profesor que te ayuden a controlar el estado de tu hijo y el trato que está recibiendo por parte del colegio. En primer lugar, utilizad una agenda para poneros en contacto cada semana dejando anotaciones sobre el transcurso de las explicaciones de clase, las horas de estudio en casa o cualquier otra incidencia que pueda presentar el niño.

Esta agenda la llevará el alumno en la mochila; y se la dará al profesor y a los padres para que puedan leer las nuevas anotaciones y dejar plasmadas sus impresiones de cada semana. Es muy aconsejable que se incluya al alumno en la redacción de estas notas, ya que así se le facilitará otra vía de expresión de sus sentimientos más íntima y que le resulte menos agresiva que hablar directamente delante del profesor sobre aquello que le hace sentir mal.

Además de esta práctica, si tu hijo se muestra receptivo puedes aprovechar para hablar con él y pedirle que exprese todo aquello que piensa y que siente con respecto a aquello que le hace sentir mal. De esta manera tendrás más claro cuál es el foco del problema y podréis comenzar a arreglarlo cuanto antes.

Un nivel superior más allá de la visita al tutor es la consulta con los miembros del departamento de orientación del centro. Su formación ha sido especialmente enfocada en detectar el origen de los problemas a los que se enfrentan los niños durante cada periodo de estudios. Además de esto, podrán asesorarte y seguir el caso de una forma muy cercana e individualizada.

En última instancia, si las visitas al tutor y al departamento de orientación no dieran su fruto y siguiese existiendo este conflicto entre el tutor y tu hijo, puedes ponerte directamente en contacto con el equipo directivo para que supervisen tu caso, estudien la situación y evalúen si procede realizar un cambio de clase o corregir la actitud de este profesor.

Eso sí, tienes que tener presente que esta última medida resulta bastante drástica y violenta, por lo que debes agotar todas las vías de diálogo posibles antes de llevar tu caso al equipo directivo. Esto puede suponer un gran problema para el profesor acusado, por lo que tienes que estar muy segura de que no hay otra manera de solucionar el conflicto antes de tomar esta decisión.

Imagen: Bebésymás.

Autor: Helena Invernon

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1 Comentario

  1. Los que escriben estos articulos.. o no tienen ni idea de la realidad docente, o no son más tontos porque no se entrenan…

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