¿Cómo tratar el síndrome de hiperactividad en los pequeños?

Es frecuente encontrar características de hiperactividad, impulsividad o falta de atención en los niños pequeños.

Se trata de conductas comunes entre los más pequeños. Aún así, es importante saber diferencias entre un comportamiento “normal” de cuando no lo es.

Dado es difícil diagnosticarlo desde casa, lo fundamental es acudir a un profesional cualificado para que sea éste/a quién realice el diagnóstico.

Según los expertos en pediatría infantil, el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) es una disfunción de origen neurobiológico que produce una inmadurez en los sistemas que regulan el nivel de movimiento, impulsividad y atención.

Los síntomas suelen aparecer antes de los 12 años. De lo contrario, puede dificultar el diagnóstico.

Síntomas de hiperactividad

  • Niños muy inquietos e impulsivos con problemas de atención y concentración. 
  • Pequeños incapaces de permanecer sentados mucho tiempo, pues están en una constante inquietud.
  • Tienen problemas para seguir instrucciones.
  • Son muy impacientes y tienen problemas para controlar sus emociones.
  • Hablan sin parar e interrumpen al resto.
  • Se distraen fácilmente y olvidan las cosas con frecuencia.
  • Pierde juguetes, libros o útiles escolares a menudo.

Para salir de dudas, lo recomendable es acudir a un médico especializado para obtener un diagnóstico eficaz. En ocasiones, realizar un diagnóstico puede ser complicado debido a que muchos síntomas pueden confundirse con otros problemas o trastornos similares de la infancia.

 

 

Prevención

Según la psiquiatra Azucena Diez, la disfunción no se puede prevenir. Es importante mantener un cuidado general de la salud a lo largo del embarazo, evitando el consumo de sustancias como el alcohol y tabaco durante la gestación.

Tratamientos

Lo ideal es empezar el tratamiento en cuanto se obtenga un diagnóstico profesional. Confiar en los médicos especialistas y seguir sus pautas de manera estricta por el bienestar del pequeño.

Según la presidenta de la Sociedad Española de Psiquiatría Infantil, hay muchos fármacos que han demostrado eficacia y seguridad como el metilfenidato y no estimulantes como la atomoxetina.

Además de tratamiento con fármacos, es importante ayudar a los niños a través de terapia y atención profesional.

Ante este tipo de casos, el apoyo escolar es imprescindible. Algunos de los pequeños que presentan esta disfunción experimentan retraso académico y requieren de atención y apoyo personalizado.

Ante cualquier duda y teniendo en cuenta que cada caso es distinto y único, recomendamos acudir a un médico de confianza y especialista.

Imágenes: Pinterest

Autor: Virginia Bruno

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