Cómo remediar los “terribles dos años”

Es un hecho. De pronto, y sin venir a cuento, tu bebé, que había sido un niño risueño desde su nacimiento, que todo le parecía bien y siempre se reía a carcajadas, ahora se ha vuelto un arisco. No quiere que le des la mano, hace lo que le viene en gana, pide todo gritando y no para de llorar. Ya ha cumplido los dos años, o está cerca de llegar a ellos, y parece que su personalidad está tornando en algo que se aleja de la bondad o de la alegría. Bien, no debemos alterarnos ni pensar que tienen algo extraño, ya que es totalmente normal. Nuestro bebé está experimentando lo que se conoce como los “terribles dos años”, algo que hace que la transición de bebé a niño sea difícil, es como cuando pasan de ser niños a adolescentes y de pronto sienten que el mundo está en su contra. Una vez que tengamos esto claro, es el momento de actuar.

Por mucho que sepamos que es un proceso natural de la vida, no debemos ser inflexibles, puesto que de nuestra mano y gracias a nuestra influencia nuestro bebé-niño conseguirá ser y comportarse como debe conforme vaya creciendo. Es decir, no tenemos que consentirles que nos griten o que chillen o lloren para conseguir sus propósitos. El hecho de que sepan frustrarse y que conozcan que no siempre se logra lo que uno quiere, será lo que haga que de mayores no sean egoístas.

Ser estrictos puede dolernos, pero será una inversión de futuro para ellos, al igual que repetirles que no se llora para pedir las cosas y que “gracias”, “por favor”  y demás palabras de educación es lo que hace que una familia y una sociedad funcionen. Por lo demás, conforme vaya pasando el tiempo, su “adolescencia” infantil irá diluyéndose.

Imagen: El Mundo 

 

Autor: Marta Marciel

Comparte esta noticia en

Escribe un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *