Bebés y niños: enfermedades más frecuentes durante el primer año de vida

Durante el primer año de vida del bebé hay que prestar atención, ya que se pueden presentar varias enfermedades, algunas de ellas con cierto riesgo. Será muy importante hacer el seguimiento general con el pediatra mes a mes, y consultar cualquier duda que se tenga. En los primeros tres meses las infecciones pueden ser graves, por lo que habrá que ir a consulta enseguida el bebé presente fiebre.

En este artículo de Nosotras.com te invitamos a conocer cuáles son las enfermedades más frecuentes de los pequeños durante su primer año.

Infecciones respiratorias

Las infecciones respiratorias pueden ser altas (es decir, afectan las vías altas), en cuyo caso constituyen una afección frecuente aunque de menor riesgo. El bebé se encuentra incómodo por la congestión nasal y puede presentar tos, puede estar inapetente y tener cierta dificultad para dormir.

Ya cuando afecta las vías bajas, reviste más gravedad. Puede tratarse de una bronquiolitis (afectación de los bronquiolos), en cuyo caso necesitará de ingreso hospitalario y de un tratamiento específico. También puede tratarse de una neumonía, para lo cual también requerirá atención profesional de manera inmediata.

tos

Otitis

La otitis o infección de oído es otro de los trastornos más frecuentes: generalmente bacteriana, puede requerir de antibiótico o evolucionar bien sin la necesidad de él. En todo caso, será el pediatra quien indicará el seguimiento a seguir. Suelen ser muy molestas y dolorosas, por lo que el bebé estará bastante afectado.

Gastroenteritis

Son generalmente de origen vírico y, aunque suelen no necesitar de tratamiento específico, sí habrá que extremar la hidratación oral. Se le deberá asegurar al bebé suficiente líquido (probablemente requiera de suero de rehidratación oral). El bebé puede tener vómitos, diarrea o ambos.

Infecciones cutáneas

Las infecciones de la piel y de los tejidos blandos suelen necesitar de tratamiento antibiótico, pudiendo ser oral o tópico, según el caso. Ciertas enfermedades cutáneas como la varicela, sarampión o rubeola, no son de origen bacteriano y, por ende, no requerirán de antibiótico. Como siempre, consulta con el médico.

Infecciones de orina

Las infecciones de orina deben ser descartadas ante un bebé de menos de uno o dos años con fiebre sin foco claro. Se realizará una tira reactiva de orina que nos dará una idea de si tiene infección o no y se recogerá un cultivo de orina antes de iniciar el tratamiento antibiótico. En algunas ocasiones, de acuerdo a la edad del niño y según su afectación del estado general, se necesitará de ingreso hospitalario.

Imágenes: universonatural.social

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