Bebés y Mamás: La primera excursión

La
primera excursión de nuestros hijos nos crea una serie de temores
que debemos superar por el bien de ellos.

El
pensar que se pueden perder, que van a estar demasiado cansados, que
pasarán hambre si no le ponemos mucha comida, ¡¿y si se caen?!…
o la infinidad de cosas que se nos pasa por la cabeza, puede
influir negativamente en esa primera experiencia. Y es cierto… por
mucho que recordemos nuestras excursiones de cuando éramos niñas no
podemos evitar pensar en que nadie como nosotras puede conocer a
nuestros hijos
y saber en todo momento qué es lo que necesitan.

Pues
sí, así es, nadie como su madre, pero lo que ocurre es que nuestros
hijos deben desenvolverse con las personas que tienen a su alrededor
,
del mismo modo que hemos hecho nosotras, aprender a confiar y en la
medida de lo posible ser autosuficientes. Una de las asignaturas de
nuestro sentimiento de protección es permitir que otras personas
los protejan
. También es cierto, en una excursión hay varios
niños a los que cuidar ¿se nos olvida que precisamente por eso son
varios profesionales quienes les acompañan
?

La
inquietud ante la primera excursión, y probablemente ante todas las
que vendrán después, incluso las de la universidad, es inevitable,
de modo que lo mejor es centrarse en los aspectos positivos que
vivirán nuestros hijos.
Los niños deben prepararse para el gran
día, es un momento especial y no deben notar los nervios de sus
padres,
de lo contrario estarán asustados y no podrán disfrutar
de todo lo que van a hacer.

Una
de las cosas importantes que aprenderán ese día es a cuidarse ellos
y a sus pertenencias. La primera excursión es la experiencia de no
estar vigilados por sus padres ni ningún familiar y tener que ser
responsables;
comprenderán la importancia de no separarse del
grupo, el respeto hacia los lugares que van a visitar y a sus
maestros, que son quienes les van a proteger. Se relacionarán con
otros niños
en un ambiente distinto al de la escuela y al que
viven cuando están supervisados por sus padres, con lo que
entenderán que se necesitan unos a otros. Irremediable y
afortunadamente, se hacen mayores.

Autor: Elena Estepa Estrella

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