Trabajando los códigos sexuales ¡Placeres en la ofi!

Peligro. Se avecina tormenta. Sobre todo porque tu compi de marketing, al que tienes en frente sentado y que cruzas mil miradas con él, se está poniendo algo más tonto de lo normal. Cuando decimos tonto, nos referimos en el ámbito de la cama. Y cuando decimos más de lo normal nos referimos a que incluso ha llegado a intentar rozarte los muslos con sus pies. ¿Dónde vamos a llegar?

Aunque esta mañana has llegado más fresca que una rosa, has dormido genial y tu particular cara de cansada ha dado lugar a un rostro resplandeciente a más no poder. Irradias felicidad. Tanto es así que has estado contemplando al chico en cuestión durante unos diez minutos, mientras simulabas estar mirando las órdenes del mes, y te has dado cuenta de que, mira, tiene su puntito el jovencito.

Acaba de entrar nuevo, por lo que todavía no ha tenido ningún rollo con ninguna de tus compañeras. Tú tampoco tienes pareja, estás más soltera que tu tía, que se proclamó anti hombres hará unos cuantos años. Y aunque no te interesa ningún tipo de relación amorosa, lo sexual no entra dentro de la norma. O sea que si un chico así de lanzado se te insinúa, ¡vas a atacar de lleno!

Los códigos sexuales son lo más importante. Fijémonos bien en un claro ejemplo. Nunca, nunca podrías levantarte para decirle algo relacionado con una quedada extraoficina, porque toda vuestra mesa se daría cuenta de ello. Es aquí donde entran los códigos sexuales, una especie de vocabulario no verbal que os enseñará a hablar entre vosotros sin necesidad de que nadie se entere. Y os permitirá llevar vuestra imaginación hasta convertirla en realidad.

¿Cómo son estos códigos del sexo? Se dividen en dos niveles. El primer nivel, digamos, es el del tonteo. Tonteo que, como nada tiene que ver con mantener una relación de amor, no es nada tierno, sino todo lo contrario. En él se incluyen guiños de ojos, relamidas de labios, miradas intensas e incluso algo de rozamientos «involuntarios». Como un juego de adolescentes, vamos. Es en este nivel en el que comenzaríais… Y ello desencadenaría una cita súper morbosa en la que, seguro, la cama sería un escenario imprescindible.

Pero el show no terminaría aquí. Porque después de una primera toma de contacto… Llegaría otra vez el lunes. Y viendo lo bien que os lo habéis pasado este fin de semana, ¿quién de los dos no podría animarse a repetir? Claro, no es que os conozcáis a fondo, pero habéis compartido unos momentos de mucha intimidad. Y obviamente, no podéis hacer como que os conozcáis del todo, ni podéis actuar de forma como si nunca hubiérais cruzado palabra.

Lo tienes delante. Trabajas mientras sientes que su cuerpo se acelera al mirarle, mientras notas cómo suda cuando con tus Louboutin le rozas, de forma muy delicada, el miembro o mientras se le desabrochan los botones de la camisa. La verdad es que ¡vaya Adonis que te has encontrado por el camino, chata! Y tú sin darte cuenta hasta pasadas las semanas.

En este punto ya estarías inmersa en el segundo nivel. En el que sabes que, sí, os habéis acostado y no puedes parar de recibir imágenes de esa incansable noche. En el que necesitas decirle de alguna forma que te mueres por repetir. Y en el que los códigos sexuales se basan en el deseo apasionado de volver a encontraros.

Los roces por debajo de la mesa, los besos en su pecho escondidos en el baño de la oficina, o las comidas sustituidas por sexo rápido en el almacén os ponen a mil y son las prácticas que deberéis llevar a cabo para poder conservar el morbo en la oficina sin que nadie se dé cuenta. Es posible llevarlo a cabo, eso sí, deberéis ser fuertes la tentación estará ahí durante cada día de la semana.

Imagen: Hugo Boss.

Autor: Katia Toran

Comparte esta noticia en

Escribe un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


Fatal error: Uncaught exception 'Exception' with message 'Cache directory not writable. Comet Cache needs this directory please: `/home/nosotras/www/nosotras_com/wp-content/cache/comet-cache/cache/https/www-nosotras-com/actualidad`. Set permissions to `755` or higher; `777` might be needed in some cases.' in /home/nosotras/www/nosotras_com/wp-content/plugins/comet-cache/src/includes/traits/Ac/ObUtils.php:367 Stack trace: #0 [internal function]: WebSharks\CometCache\Classes\AdvancedCache->outputBufferCallbackHandler(' <!DOCTYPE...', 9) #1 /home/nosotras/www/nosotras_com/wp-includes/functions.php(3780): ob_end_flush() #2 [internal function]: wp_ob_end_flush_all('') #3 /home/nosotras/www/nosotras_com/wp-includes/class-wp-hook.php(286): call_user_func_array('wp_ob_end_flush...', Array) #4 /home/nosotras/www/nosotras_com/wp-includes/class-wp-hook.php(310): WP_Hook->apply_filters('', Array) #5 /home/nosotras/www/nosotras_com/wp-includes/plugin.php(453): WP_Hook->do_action(Array) #6 /home/nosotras/www/nosotras_com/wp-includ in /home/nosotras/www/nosotras_com/wp-content/plugins/comet-cache/src/includes/traits/Ac/ObUtils.php on line 367