She’s lost control again o volverse loca por amor

El amor (o más bien el desamor) puede hacer que tu salud mental se tambalee y te conviertas en una obsesiva compulsiva que no puede dominar sus impulsos. No lo hagas: no conseguirás tu objetivo y además gastarás un montón de tiempo que podrías haber dedicado a otra cosa más productiva.

A veces es muy difícil controlar nuestros sentimientos, especialmente cuando el hombre que pensábamos iba a ser nuestra pareja ideal se ha quitado la máscara y ha resultado ser una rana con verrugas. Es muy posible que si estabas enamorada y la historia no ha salido como esperabas pases por un breve momento de enajenación. Es comprensible, pero tiene que durar el tiempo justo, sino corre el peligro de convertirse en una psicopatía.

Está claro que la mayor parte de nuestra educación sentimental, especialmente la que proviene del cine, no ayuda a que nos comportemos como seres racionales. Miles de películas románticas que nos engañaron haciéndonos pensar que todo acabaría bien y cientos de cintas sobre venganza –véase «Kill Bill I» y «Kill Bill II» y toda la saga de «El Padrino»- que encima nos empeñamos en visionar cuando estamos hundidas han creado una imagen distorsionada del protocolo de actuación en casos de desengaño.

Lo que tienes que tener claro es que si te ha dejado, por algo será. Hay un alto porcentaje de posibilidades de que haya otra persona o de que ya no esté enamorado de ti. Esas suelen ser las causas más comunes, aunque también puede que te haya dicho que no está preparado para tener una relación seria, tenga miedo al compromiso, necesite más tiempo para él o quiera centrarse en su carrera. Si te ha dado una de estas últimas excusas atenta: hay un 20% de posibilidades de que sean ciertas y un 80% de que sean mentiras piadosas que enmascaren que: a) está con otra b) no esté enamorado de ti.

Qué no hacer (aunque seguramente acabes haciendo o ya lo hayas hecho)

-Llamarle compulsivamente: no, no y no ¿Qué esperas? ¿Qué cuandohd Porno HD Seks pornoSex izle porno superes un número determinado de llamadas vuelva a querer estar contigo? ¿En qué universo lógico pasaría eso? ¿Quién querría tener a una desquiciada llamándole constantemente al móvil? (si estás pensando que a ti no te importaría estás, claramente, autoengañándote).

-No intentes darle pena. No te inventes una enfermedad de un familiar, ni le llames llorando porque te van a echar del trabajo ni aproveches cualquier desgracia para darle lástima y que vuelva contigo porque se siente culpable ¿En serio quieres estar con alguien porque le das pena? No seas así.

-No le esperes escondida cerca de tu casa y provoques un encuentro intentado que parezca casual. Se nota. Mucho. Se nota mucho que es mentira y es una de las cosas más ridículas que puedes hacer. Haz el favor.

-No utilices a sus amigos para que te den información o para que le hagan llegar información a él. Esto no es una guerra y tú no eres una espía del bando aliado. Déjale en paz y vive tu vida.

-No te líes con otro con despecho para luego contárselo e intentar hacerle daño. Seguramente a ti no te gustaría que te hicieran eso y después de enrollarte con el otro te sentirás fatal y a él no le harás ni la mitad de daño de lo que esperabas (un poco si, pero por puro orgullo no porque en realidad te quiera y no lo sepa aún).

-Bórrale del Facebook, deja de seguirle en Twitter, descarta cualquier red social. Sólo servirán para que te vuelvas loca viendo como él continúa con su vida y tú te sumerges en una espiral de pérdida de control. El amor propio, ante todo.

Imagen de «El diario de Bridget Jones».

Autor: Carmen Lopez

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