“Querido Diario” de Lesley Arfin o aquellos “maravillosos” años

En el instituto había (o hay) clases sociales que funcionan como estancos entre los que es difícil o más bien prácticamente imposible moverte de manera ascendente (bajar siempre es más fácil). Si empiezas siendo de los pringados posiblemente acabes el instituto siendo uno de ellos, lo mismo que si eres un empollón o un macarra. Sin embargo si empiezas siendo de los “guays” siempre puedes caer. De esas y otras dificultades a las que se tiene que enfrentar una persona en la educación secundaria habla Lesley Arfin en su libro “Querido diario”, una de las lecturas obligadas de este verano.

Que el prólogo de tu libro esté firmado por Chloe Sevigny ya le da un caché especial. Tanto ella como Lesley Arpfhin, la autora, saben bien de lo que hablan cuando tratan el tema de sentirse diferente a los demás, de no encajar y de dejarte llevar por compañías “poco adecuadas” (por decirlo suavemente) porque la gente normal tiene poco o nada que ofrecerte. “Querido Diario” es un libro sobre los años de instituto, pero también es un libro sobre el proceso de madurez, las decisiones equivocadas, las relaciones familiares, las drogas y el underground.

Arfin podría haber firmado una dramática y edulcorada obra sobre lo difícil que es crecer y lo malas, malas, malísimas que son las drogas, pero no lo ha hecho. Por el contrario ha facturado un libro divertidísimo que te lees del tirón, lleno de ironía, mala leche y mucha sinceridad.

Algunas de las partes más hilarantes (y más admirables) están compuestas por las entrevistas que hace a antiguos compañeros de instituto, familiares o amigos intentado averiguar por qué pasaron algunas de las cosas que pasaron ¿quién no ha querido alguna vez coger el teléfono para preguntarle a tu ex -mejor amiga del instituto por qué se portó como una zorra contigo? Pues Arfin lo hizo y encima lo publicó en un libro par que todo el mundo lo leyera.

El tema de las drogas también está tratado sin artificios, ni dobles fondos que esconden sermones morales que realmente nadie pide. No, y no estamos hablando de unos cuantos porros en el parque de atrás del instituto, sino de una señora adicción a la heroína que estuvo a punto de acabar con todo y que Arfin no llegase nunca a contar nada de lo que le pasó en aquellos años que rozaron lo salvaje.

Tanto si te encuentras viviendo esa etapa de la educación secundaria con todo lo bueno y lo malo que ello implica, como si ya hace tiempo que la pasaste (pero sin duda hizo mella en ti y a veces te sigues sintiendo como aquella adolescente insegura) “Querido Diario” te encantará. Y puede que incluso te despierte las ganas de coger el teléfono y resolver unos cuantos temas que te quedaron pendientes de aquella época. Yo me lo estoy pensando todavía.

“Querido Diario” está editado en España por la editorial Alpha Decay.

Autor: Carmen Lopez

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