Por fin una entrevista, ¡a por todas!

Tras un largo proceso de búsqueda de empleo, bien para cambiar de puesto de trabajo o para salir de las filas del INEM, llega tu gran oportunidad, la esperada entrevista a través de la cuál tanto la empresa como tú os conoceréis frente a frente. No te asustes, toma aire y prepárate.

En primer lugar, empápate bien de la empresa a la que vas, recuerda para qué oferta laboral has presentado candidatura, qué cualidades piensas que les puede interesar de tu perfil profesional, qué expectativas salariales deseas, por qué te interesa trabajar en esa empresa y no en otra… Cuanto más claro tengas este tipo de aspectos y otras informaciones importantes acerca del puesto de trabajo y de la empresa, más seguro de ti mismo te sentirás y por tanto, así te mostrarás. Recuerda que si es necesario dominar algún idioma, debes prepararte para una posible entrevista en el idioma requerido, e igualmente es recomendable releerse nuestro propio currículum para no olvidar ningún detalle de lo expuesto en él.

Es muy importante mantener la calma y los pies en la tierra, ya que el proceso de entrevista, la mayoría de las veces, cuenta con varios pasos y un recorrido por varios departamentos, así que confía en ti, y piensa que si te han convocado es que posibilidades tienes, ahora sólo debes prepararte para proyectar lo mejor de ti mismo.

Anota bien la dirección exacta y la hora a la que te han citado. Si la empresa se ubica en otra ciudad o zona, prepara con antelación la mejor manera de llegar hasta allí y cuánto tiempo necesitarás, la puntualidad es imprescindible, no sólo de cara a la empresa sino también para estar tranquilo y evitar que los nervios te traicionen. Descansa la noche previa a la cita, escoge adecuadamente el vestuario en función del puesto de trabajo al que aspiras, y preséntate ante tu entrevistador con una imagen e higiene correcta. En todo momento sé educado y mantén una sonrisa en tu rostro, propiciarás una buena acogida, ya que una sonrisa siempre despierta otra.

Es probable que en un primer encuentro la entrevista sea grupal, por lo que no te desanimes si coincides con otros candidatos, ya que es la ocasión perfecta para comprobar cuáles son las cualidades y carencias propias y de los demás. Mantén la cordialidad con todos tus compañeros, escucha atentamente cuando ellos hablen, intervén en los debates y muestra tu opinión con respecto y sin prepotencia, mira a los ojos de los interlocutores y procura mantener tus manos a la vista y que apoyen tu comunicación verbal.

La mayoría de la información que transmitimos lo hacemos a través de nuestros gestos, así que busca una posición cómoda y firme en tu asiento, con la espalda recta pero no tensa, las manos sobre la mesa o visibles, y las piernas descruzadas, mostrándote así en una actitud receptiva y abierta al diálogo. Tomate un par de segundos para contestar las preguntas, ordena las ideas en tu mente y exponlas con claridad y honestidad, a un ritmo y volumen medio y sin olvidarnos de respirar, ¡controlarás tus posibles nervios!

Cree y confía en ti mismo, y piensa que no sólo la empresa te evalúa a ti sino que también tú a ella, no te quedes con dudas y muestra también tu interés por ellos. Y recuerda que, con paso firme pero tranquilo, sonrisa y mirada a los ojos, el puesto está más cerca de ti de lo que piensas.

¡Mucha suerte y a por tu meta!

Autor: Marta Gonzalez

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