Noches inolvidables en las Islas Marquesas. Gauguin y Brel tenían razón

El 8 de abril de 2009 Jacques Brel habría cumplido 80 años. ¿Qué mejor forma de recordar a uno de los intérpretes francófonos más importantes que escuchando uno de sus discos con nuestro ser amado en una isla paradisíaca?

Jacques Brel, cantante, actor y cineasta se retiró a las Islas Marquesas al final de su carrera y allí fue donde vivió sus últimos días y fue enterrado.

En su memoria se ha creado un museo y aeródromo en Hiva Oa, una de las islas más salvajes y remotas de este archipiélago tahitiano.

Sin embargo Hiva Oa guarda varios secretos, uno de ellos es la tumba de Paul Gauguin pero, ¿Cuál es el encanto de las Islas Marquesas?

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En Hiva Oa, Jacques Brel es recordado con cariño como el “cantante volador”. Cuando Brel se instaló en las Islas Marquesas – a 1.400 kilómetros al noreste de Tahití- tras serle diagnosticado un cáncer de pulmón, se compró una avioneta para ocupar su tiempo libre y acabó ayudando al pueblo que le acogió, transportando cartas, medicinas, gafas e incluso a enfermos a otras islas, sin importarle las horas de vuelo.

Encuentra el encanto de las islas marquesas

Como homenaje al artista, se expone desde hace unos meses su primer avión “Jojo”, perfectamente restaurado, en un pequeño museo de la localidad de Atuona que lleva su nombre. Esta es una primera parada para el visitante que quiera conocer más sobre su figura.

Desde allí se puede ir andando al cementerio donde fue enterrado, construido en terrazas sobre la bahía y donde también descansa el pintor Paul Gauguin. A ambos les encandiló el carácter salvaje del paisaje y de sus gentes, considerados hospitalarios y desprejuiciados, y especialmente habilidosos con los bailes y la artesanía, esculpiendo, pintando sobre tapa (tela vegetal) o tatuando.

También rodea a Hiva Oa un aura mística reflejada en sus montañas y abruptos acantilados que se hunden en el mar, donde se encuentran desperdigados los tikis más grandes de Tahití y sus islas, unas misteriosas estatuas con que los antepasados representaban a sus dioses.

Acantilados, islas, misteriosas estatuas y un mar enigmático

Tanto por Brel como por Gauguin, Hiva Oa ha sido marcada de por vida como uno de los lugares más especiales para dejar volar la imaginación y buscar nuevas inspiraciones.

Las Islas Marquesas constituyen el archipiélago más septentrional de Tahití y sus islas. Toman su nombre del explorador español Álvaro de Mendaña, quien las bautizó así en 1595.

Las islas marquesas constituyen el archipiélago más septentrional de Tahití

Para llegar a Hiva Oa, se puede volar desde Tahití con la aerolínea interinsular Air Tahiti o aventurarse a vivir la experiencia del Aranui 3 , mitad crucero, mitad carguero de mercancías que zarpa de Tahití cada dos semanas.

Disfruta de las islas marquesas y no olvides llevar en tu equipaje un disco de Jacques Brel el cuál escuchado bajo la luz de la luna será como una especie de conjuro de amor que te garantizará una noche de amor inolvidable.

Jacques Brel y Paul Gauguin te invitarán a disfrutar de la vida con pasión

Jacques decidió retirarse de la vida europea cuando se le diagnosticó cáncer por lo que se retiró a vivir a las islas marquesas, regresó a grabar su último disco –bajo condiciones de salud muy difíciles- y murió en París en octubre de 1978, su último deseo fue que lo sepultaran en las islas marquesas y ahí descansan sus restos mortales a un lado de los de Paul Gauguin.

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Autor: Karina Santillan

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