Mar de amapolas, la novela

En un pueblo del interior de la India, a principios del siglo XIX, vive Deeti, una mujer humilde de ojos gris claro, un color muy poco habitual, que debe soportar a un esposo idiotizado por el opio e impotente que trabaja en la fábrica de opio británica. Deeti ha ido aprendiendo en secreto el poder de esta planta para suavizar conductas y descubrir ciertas verdades como, por ejemplo, quién la dejó embarazada en su noche de bodas mientras ella estaba inconsciente por el mismo opio que le hizo fumar su marido.

Un día, mirando hacia el Ganges, Deeti tendrá la visión de un gran barco con todas sus velas desplegadas y, aunque ella nunca ha salido de su aldea ni ha visto el mar, sabe que el barco existe en algún lugar y sabe también que el barco está en su destino. Y, en efecto, su vida no tardará en cambiar para siempre, porque su marido muere y ella está a punto de ser inmolada en la pira funeraria junto con él, siguiendo la tradición del sati. Sin embargo, en el último momento, es salvada por un coolie de casta inferior de fuerza colosal, inteligente y con recursos.

El barco de la visión de Deeti es el Ibis, un antiguo barco negrero que, tras la abolición del tráfico de esclavos en el Atlántico, ha sido comprado por Benjamin Burnham, un comerciante inglés de Calcuta que quiere reutilizarlo para el comercio del opio.

Pero China está tratando de abolir ese comercio, hecho que desencadenará la primera Guerra del Opio, y el Ibis terminará destinándose al transporte de girmitiya, trabajadores indios contratados para las plantaciones de isla Mauricio. Así pues, aunque ya no llevan esclavos encadenados hacia Estados Unidos, el Ibis sigue siendo un vehículo para el comercio de seres humanos.

El segundo de abordo, Zachary Reid, es un carpintero de 20 años de edad, un joven inocente y entusiasta, mulato liberto americano, que se hace pasar por blanco sin saber que su secreto no ha pasado desapercibido a los coolies que viajan en el Ibis. El capitán y el primero de abordo son dos seres despreciables, y Zackary tiene que vivir entre la lealtad a su puesto y la que le merecen todos los pobres desgraciados que viajan en el barco.

En el barco también se encuentra Baboo Nob Kissin, agente y hombre de confianza de Benjamin, un representante del lado más oscuro del colonialismo, una figura de Falstaff, que cree que Zachary es la clave para realizar la misión de su vida.

Entre la carga humana del Ibis hay, además, tres prófugos de la justicia y dos que huyen de una familia vengativa; Raja Neel, un terrateniente en quiebra acusado de falsificador que ha sido deportado, uno de los castigos más humillantes para un indio, y más para un indio de su casta. Y, por último, Paulette, una joven francesa que viaja bajo la identidad de un lascar, los marineros del Índico, junto a Jodu, su hermano de leche bengalí.

Paulette huye de una relación enfermiza con Burnham, hombre de religiosidad morbosa, benefactor de Paulette a la muerte de su padre, que ha convertido a la joven en instrumento de sus perversiones masoquistas, obligándola a golpearle hasta alcanzar un repugnante clímax. La ignorancia de Paulette le impide reconocer la perversión de Burnham, pero asqueada de la situación huye disfrazada y pide la ayuda de Zackar y, que se ha enamorado perdidamente de ella, para viajar a Mauricio disfrazada de hombre.

Éstos y otros muchos personajes se entrelazan en una historia contada en tres partes: Tierra, Río y Mar. En ellas, se van relatando las distintas circunstancias de los personajes y los caminos convergentes que, finalmente, les conducirán al Ibis.

Una novela de personajes, de grandes pasiones, de voluntades férreas, de lucha contra el destino. Marineros, pasaje, polizones y condenados. A medida que el viaje avanza, los códigos sociales que separan a estos individuos tan diferentes en tierra poco a poco se irán difuminando y confundiendo. Ritos funerarios, secuestros, violaciones, sexo, engaños…, la historia se desarrolla a un ritmo vertiginoso que, a la vez, transita entre la realidad histórica, los sueños y lo sobrenatural. Este volumen termina en el momento en que el Ibis es sacudido por la tormenta en pleno Océano Índico, el «Agua Negra» de la que hablan los marineros, un destino incierto y emocionante que el lector deberá buscar en el segundo volumen de la trilogía que el autor ha previsto escribir.

Realismo mágico indio

Mar de amapolas es la primera entrega de una futura trilogía que abarcaría toda la historia de la India en el S. XX y puede llegar a convertirse en una de las obras más importantes de los últimos años, confirmando la reputación de Ghosh como un gran narrador de historias.

El recorrido de esta aventura va desde los campos exuberantes de amapolas en las orillas del Ganges, a la vida en alta mar; de las callejuelas exóticas de las ciudades chinas durante las guerras del opio, a la fascinante ciudad de Calcuta. Pero el auténtico protagonista de esta historia es el Ibis, más que un barco, todo un símbolo de la historia colonial.

Sin embargo, Mar de amapolas es una novela histórica, lo que significa que la trama es solo la mitad del relato. Así, Ghosh, además de construir con maestría una novela de personajes, de acción y de emoción, no pierde de vista el aspecto histórico de la novela para adentrarse en un mundo desconocido para el lector occidental: el del cultivo del opio destinado al mercado chino, un negocio próspero para los ingleses del Golfo de Bengala, tanto, que se considera que este negocio fue en realidad lo que financió la larga estancia colonial de los británicos en la India.

Y nos habla también del transporte de trabajadores contratados para cortar caña de azúcar para los británicos en islas como Mauricio, Fiji o Trinidad, una suerte de tráfico de esclavos encubierto que gozó de gran prosperidad durante el siglo XIX.

Pero Ghosh no solo aborda grandes asuntos históricos, sino que Mar de amapolas es una auténtica enciclopedia de la vida cotidiana a principios del siglo XIX: la vida de los indios y los ingleses en un país colonizado, un país magnífico y terrible a la vez.

La vida de los sirvientes y los señores, el culto religioso, el lenguaje, los muebles, la vestimenta, el mundo del comercio, del mar, que es descrito con la fuerza de un Conrad o un Melville, y el mundo del interior, igualmente apasionante el matrimonio, las prácticas sexuales, la medicina tradicional, el sistema judicial… nada queda fuera de esta magnífica novela que abre las puertas a un mundo desaparecido pero lleno de matices

Una extraordinaria novela de aventuras, una epopeya de personajes anónimos que buscan su destino en un entorno feroz y un relato histórico, lujosamente documentado, que no dejará de sorprender a los lectores occidentales.

Para saber más….

Amitav Ghosh nació en Calcuta en 1956 y vivió entre Bangladesh (entonces, Pakistán Este), Sri Lanka, Irán e India. Después de graduarse en la Universidad de Delhi se fue a Oxford para estudiar Antropología Social. Ha vivido y trabajado en Egipto, Camboya y Delhi, entre otros lugares, y el resultado de sus experiencias se ha visto reflejado en sus artículos periodísticos y en obras como El círculo de la razón (1986), Líneas de sombra (1988), El cromosoma Calcuta (1996), El palacio de cristal (2000) o La marea hambrienta (2005). Actualmente vive entre la India y Nueva York donde da clases en la Universidad de Columbia.

Autor: Roser Amills

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