Madrid ‘perdona’ a Shakira su romance culé

La colombiana Shakira se metió en el bolsillo a los casi 40 mil madrileños que fueron a verla al estadio Vicente Calderón haciéndoles olvidar con su hipnótico ritmo de caderas las rivalidades futbolísticas entre el Madrid y el Barça.

Algo menos de media hora después de lo previsto la artista de Barranquilla saltó al escenario del estadio Vicente Calderón enfundada en una cazadora de cuero metalizada, leggings negros y un pañuelo escarlata, al grito de “¡buenas noches Madrid!”.

Shakira brindó nada más salir, a su público, uno de sus temas emblemáticos, “Te dejo Madrid”, y aunque su gira se titula “Sale el sol” en honor a su último trabajo, no cantó más de tres temas de su nuevo disco, sino que optó por ofrecer un concierto ceñido a la seguridad que da ir enhebrando un antiguo éxito detrás de otro.

“Estoy encantada de volver a Madrid, una ciudad que desde los inicios de mi carrera tanto cariño me ha dado. Esta noche, Madrid, soy toda tuya. ¡Te quiero, Madrid!”, ha exclamado la artista para, a continuación, cantar uno de sus clásicos, esa oda a la amante abandonada que es “Si te vas”.

A los acordes de “Suerte” Shakira abrió su recatado atuendo para mostrar su célebre serpenteante ombligo enfundado en un dorado corpiño metálico, preguntando al público que quién quería subir con ella al escenario.

Cinco adolescentes no dudaron en subirse al escenario y disfrutando del privilegio de recibir una clase práctica del arte de mover las caderas de la mano de Shakira. A continuación agarró una guitarra para tocar otro de sus clásicos, “Inevitable”.

Al igual que hizo en anteriores conciertos, también en Madrid, Shakira versionó la canción de Metallica “Nothing else matters”, aunque a su estilo, con bongos y enfundada en una falda roja de volantes con la que dio paso, descalza y mezclando palmas flamencas con su archifamoso contoneo de caderas, a “Gitana”.

La colombiana terminó de meterse en el bolsillo a los casi 40.000 madrileños que fueron a verla con éxitos como “La tortura” o “Loca, ciega, sordomuda”, y tras presentar a su banda internacional, por fin interpretó un tema de su último disco, “Sale el sol”, que además fue banda sonora de una conocida marca de cava las pasadas navidades.

Y de anuncio en anuncio, Shakira levantó a todo el estadio con “Las de la intuición”, una canción que también tuvo a toda España meneando rítmicamente la cabeza hace unos años gracias a la pegadiza publicidad de una marca de automóviles.

“Loca” y “Loba”, dos de sus éxitos más recientes, consiguieron caldear el ambiente, para continuar con “Ojos así”, un tema antiguo con el que desde hace años Shakira rinde tributo a sus raíces libanesas a la vez que hipnotiza a sus seguidores con sus cimbreantes caderas.

Shakira saltó de nuevo al escenario con un vestido azul eléctrico con vuelo que rápidamente lo cambió por las gasas de un traje beige con el que cantó “Hips don’t lie” (Las caderas no mienten), una de sus canciones más famosas y que originalmente cantaba con Alejandro Sanz.

Sea porque su novio es futbolista, porque actuaba en un estadio de fútbol o porque España ganó el Mundial de Sudáfrica, Shakira cerró su concierto con el celebérrimo “Waka, Waka”, la canción oficial de la Copa del Mundo, y la que todo el mundo estaba esperando.

Autor: Judit Perez

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