Los complementos marcan la diferencia

Este invierno, con un par de adornos, podrás cambiar tu look y tu estilo cuando te lo propongas. La empresa alemana Bijou Brigitte ha creado una amplia gama de complementos para que, aunque salgas a la calle con la misma ropa, parezcas distinta cada día.

Imagínate arreglada con un gorrito gris y un bolso a juego al estilo inglés más puro. Como si hubieras quedado con la reina de Inglaterra, Isabel II, para tomar el té. Y como en invierno en Londres también hace frío, pues te cuelgas del cuello una bufanda a rombos de color azul pastel y te pones unos guantes a juego.

Quizá este estilo tan clásico no te convence y prefieres salir a la calle con colores chillones y gritar con tu ropa que quieres comerte el mundo. Puedes abrigarte con bufandas de punto basto de colorines: rojos, naranjas, azules, verdes, rosas. Colores fuertes y vigorosos que encontrarás también en gorritos al estilo noruego, de los que cubren las orejas del frío más intenso. Si tu obsesión son los bolsos y te gusta llevar uno para cada ocasión, este invierno puedes escoger.

Si tu look se acerca al de los años 60 fíjate en los nuevos bolsos de cuero artificial brillante con grandes asas redondas en negro y en rojo fuego. O los bolsos negros de pana con cierre ancho y forro de color rosa brillante. A lo mejor, en cuestión de bolsos eres más sencilla y buscas los colores claros, algo para la noche que remarque elegancia. Entonces preferirás un bolso en brillante satén color vcrema, adornado con un lazo fino.

Pero si para HD Seksporno izlePornoSex izlepornohd PornopornoMarilyn Monroe lo único imprescindible para dormir eran unas gotas de Channel nº 5, para cualquier otra mujer es necesario acudir a las citas nocturnas con una joya que destaque y nos haga ser el centro de atención. No llevar unos pendientes, una gargantilla o un anillo en una fiesta, nos hace sentir desnudos. Las cadenas que escogemos pueden ser largas hasta el ombligo, al estilo de los años 50, de colores crema o pastel con otras decoraciones que brillan y destacan. Podemos optar por lo opuesto y ponernos gargantillas ajustadas al cuello, con dos filas de piedras negras y cristalinas. Se trata de recuperar el lujo clásico.

Lo más novedoso, esta vez, es recuperar lo antiguo: las perlas de nuestras madres y abuelas vuelven a ganar protagonismo. Se llevan de pendientes, de collares, de pulsera y de cinturones. Si te gustan las joyas más barrocas, como las que se lucieron en los grandes bailes del Titanic, puedes optar por buscar unas semejantes, en tonos azules y verdes. Son collares, pendientes y pulseras a juego. Ahora que se recuperan los chales del baúl necesitaremos broches para sujetarlos. Motivos de animales (mariposas, salamandras o ranas) con piedras y marcasitas, como se llevaban en los años 20, o motivos florales para una pieza tan antigua.

Ya en la antigüedad la humanidad fabricó joyas a la vez que construía armas par la caza y la supervivencia. Su finalidad, en un principio, era la protección y la identificación con un territorio. Fueron los visigodos, artistas trabajando el metal, los que influenciaron a los romanos y les transmitieron el arte de la orfebrería. Los broches son objetos propios de la feminidad que se fabrican desde hace siglos y que nunca han desaparecido del todo. Ahora ya lo sabes, con unos cuantos complementos puedes marcar tendencia estos meses de frío. No hace falta renovar armario para salir distinta cada día. El secreto reside en combinar los complementos con gusto y a diario.

Más información en:  http://www.bijou-brigitte.com

Autor: Regina Cruz

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