¿Las pymes podemos adoptar medidas de Responsabilidad Social Corporativa?

Hoy en día la adopción de medidas socialmente responsables es ya una necesidad para las grandes empresas y multinacionales de todo el mundo. El concepto de Responsabilidad Social Corporativa (RSC) se ha expandido en el tejido empresarial desde una triple vertiente, económica, social y medioambiental.

De esta manera, empresas con filiales en los países más empobrecidos, donde los derechos fundamentales de los trabajadores no alcanzan unos mínimos, pueden ayudar a establecer una cultura de crecimiento sostenible más ética, y que además repercute beneficiosamente Porno porno izle hd Porno Sex izle pornoen la cuenta de resultados de la compañía.

Asimismo, dichas organizaciones pueden colaborar en proyectos que favorezcan la creación de nuevas infraestructuras y programas de formación para que grandes y pequeñas comunidades puedan autoabastecerse y comiencen su camino hacia un progreso eficiente y amigable con el medio ambiente.

Según la Guía de RSC para las PYMES, “en un contexto de mundialización y transformación industrial a gran escala, surgen nuevas inquietudes y expectativas por parte de los ciudadanos, consumidores, poderes públicos e inversores” que favorecen el asentamiento de los criterios de Responsabilidad Social Corporativa nivel global. Otras realidades que afectan en la toma de decisiones empresariales son:

  • Los criterios sociales influyen cada vez más en las decisiones de inversión de las personas o las instituciones tanto en calidad de consumidores como de inversores.
  • La preocupación cada vez mayor sobre el deterioro medioambiental provocado por la actividad económica.
  • La transparencia de las actividades empresariales propiciada por los medios de comunicación y las modernas tecnologías de información y comunicación.

Las pymes también son socialmente responsables

Sin embargo, la RSC no es sólo un ámbito aplicable a la gran empresa. Las pymes también pueden integrar estos criterios dentro de su entorno de trabajo, favoreciendo incluso el crecimiento económico y la optimización de sus procesos. Y teniendo en cuenta que las pymes españolas suponen el 99% de la actividad empresarial española, su contribución a la mejora social y medio ambiental de nuestro país es evidente.

La Comisión Europea fue el primer organismo preocupado en involucrar a las pymes europeas en las prácticas socialmente responsables, señalando que “dichos organismos tienen un papel muy importante en la creación de empleo y en el desarrollo económico; y que además tienen un gran impacto en las comunidades en donde desarrollan su actividad”

Asimismo, las pymes tienen unas características específicas que las capacitan y posicionan en ventaja para esta nueva forma de entender los negocios y que rige las tendencias de la sociedad, basada en la transparencia, el sentido común y el respeto a las relaciones humanas y naturales. Algunas de éstas son:

Proximidad: con la comunidad donde desarrollan su actividad y con los trabajadores y otros agentes sociales que posibilitan su progreso.

Agilidad: por sus ligeras estructuras receptivas a los cambios y que permiten una comunicación más directa y eficaz.

Efecto impulsor de la convicción de la dirección: detectan mejor los nichos de mercado e invierten más en innovación, en términos relativos a su volumen de ingresos y gastos que las grandes empresas.

La RSC es rentable

Y más allá de sus dimensiones éticas, los expertos están convencidos de la rentabilidad de estas prácticas y de su beneficio con “mayor onda expansiva”:

Juan Benavides y Nuria Villagra, profesores de la UCM, aseguran que la RSC legitima la actividad de la empresa, ya que dichas acciones son “premiadas por el inversor, demandadas por el cliente, y además, motivan al empleado”.

En definitiva, generan confianza ante la opinión pública, reducen costes y atraen y fidelizan a todos los agentes implicados en el negocio. Por lo tanto, podemos traducir los beneficios de la RSC en los siguientes valores:

Reducción de costes: al mejorar su gestión medioambiental.

Retención del talento: Los trabajadores estarán orgullosos de trabajar en la empresa, lo que redundará en la productividad y calidad de los productos y servicios que ésta ofrece. Además el buen clima laboral influye muy positivamente en la reputación de la empresa, lo cual a su vez se transmite a los clientes.

Incremento de ventas: Las compañías pasan de ser agentes pasivos a ciudadanos proactivos y activos en la comunidad, y al alimentar su relación con el consumidor o cliente final, consiguen mejorar su cuenta de resultados.

Mejora en la reputación. Las empresas se convierten en “ciudadanos ejemplares”, lo que ofrece sólidas garantías ante entidades financieras y aseguradoras.

Más información en Womenalia.com:

Mamás Noeles: mujeres que lideran proyectos sociales (http://www.womenalia.com/component/content/article/27-hoy-en-womenalia/968-mamas-noeles-mujeres-que-lideran-proyectos-sociales?utm_source=nosotras&utm_medium=art&utm_campaign=120130131)

El Management Inteligente

Liderazgo versus management

Artículo realizado por Alicia Alonso Soldevilla. Puedes seguir a Alicia Alonso en Twitter: https://twitter.com/aliciaalonsoSM

Imagen: www.espacioemprendedoras.com.

Autor: Womenalia

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