La colección Teresa Helbig OI19/20 «I Put a Spell On You», que se ha presentado en MBFW Madrid.

 

La colección OI19/20 ‘I Put a Spell on You’ de Teresa Helbig. 

 

Equipajes preparados, mapas de constelaciones, baúles llenos de libros de conjuros.

En tren, en barco, en globo.

Estamos en enero de 1932, y la Convención Anual de Brujas está a punto de celebrarse en algún punto secreto de la frontera de Bratislava, donde los Alpes se cruzan con los Cárpatos.

 

Vienen de México, de Shangai, de París, de Tokyo, de Edimburgo, de Bucarest, de Lyon, de Praga.

Visten pieles, kimonos, vestidos largos, bordados.

Hablan idiomas diferentes, tienen edades dispares, han llevado vidas distintas, pero se entienden muy bien.

 

 

Damos la vuelta a la bruja como símbolo de lo desconocido, lo maléfico, lo oculto, lo irracional.

La mujer sospechosa de ser libre, la mujer difamada, la mujer señalada con el dedo.

 

 

 

 

 

Queremos despojarla de su carga oscura, sobrenatural, política, religiosa, arquetípica.

Nos inspira, en cambio, como síntesis de la mujer independiente, que sigue su instinto, que cree en una sabiduría femenina ancestral compartida.

La bruja que se ríe de sí misma: la bruja a la que le encanta que le llamen bruja.

 

 

Es la hora de la bruja influencer.

American Horror Story, Sabrina o Suspiria nos recuerdan que ellos pueden gobernar el planeta, pero ellas dominan el cosmos.

La bruja tiene un poder, y es su libertad infinita, su fuerza interior.

 

La moda -como el trabajo, como el amor, como la amistad- es un hechizo que nos vuelve poderosas.

Cuando llevamos nuestras prendas favoritas empieza la magia: atraemos la suerte, somos más lúcidas, vemos el mundo con una mirada amable.

 

El vestido puede ser un amuleto, una varita mágica, la escoba con la que alejarse volando de las miradas ignorantes que juzgan, que cuchichean, que recelan.

¿Brujas? Sí, y a mucha honra.

 

 

 

 

 

Este sindicato hechicero viste plumetti, cuero troquelado, cristal, encaje de bolillos à la Helbig, terciopelo, leopardo, tartán, botas con estampados de animales.

Nada discreto, nada minimal.

La Naturaleza las acompaña: estrellas, cordilleras, búhos, lemures, libélulas.

Todos los colores simbólicos -dorados orientales, negros esotéricos, rosas feministas, verdes boscosos, granates victorianos- adornan esta asamblea benévola.

 

En Teresa Helbig elaboramos colecciones de prêt-à-couture y novia con siluetas contemporáneas, empleando tejidos creados tras un proceso minucioso de investigación en el atelier.

Nos obsesiona el detalle, la perfección y el respeto al oficio.

Proponemos prendas sofisticadas para un estilo de vida contemporáneo y rebelde.

Una mujer Helbig nunca pasa desapercibida.

 

 

 

 

Imágenes: Teresa Helbig

Autor: Andrea Pascual

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