Hacia una nueva imagen de la mujer

¿Qué significa ser mujer en el siglo XXI? Hace unos años, la respuesta era obvia. Una mujer ante todo era una madre perfecta, una buena esposa, una excelente ama de casa, una correcta trabajadora y, después, era mujer. ¿Cómo entenderlo?

Bien, hace unos años, una mujer se ocupaba completamente de sus hijos: se encargaba de su comida, de las visitas al médico, de los llantos a media noche… Normalmente, eran las mujeres las que cogían la mayor responsabilidad de los pequeños. Además, tenía el rol de esposa que implicaba ser atenta y dar una estabilidad emocional a la pareja. Sin embargo, esto no era todo ya que una mujer también debía ocuparse de las tareas domésticas y compaginarlo con su trabajo. Y después de todo esto, las mujeres debían ser mujeres, valga la redundancia. ¿Qué quiero decir con esto? Pues bien, que debían cumplir también con el rol de mujer y mostrarse bonitas y arregladas a todas horas,  y dar una buena imagen al público.

Por suerte, los roles de la mujer han cambiado. Pero yo me pregunto si el cambio está yendo hacia buen puerto. Son muchas las mujeres que están cansadas de tener que dar la estabilidad emocional a su pareja a cambio de recibir una seguridad física, ¿por qué no puede ser al revés? ¿No puede una mujer dar seguridad física a un hombre? También son cada vez más las mujeres que están hartas de sentirse objetos para bien o para mal. No quieren escuchar ni palabras bonitas ni palabras feas por la calle porque nadie tiene porque opinar de su cuerpo. Cada vez son más las mujeres que están cansadas de ocupar buenas posiciones profesionales pero, al final, tener siempre un hombre de superior. En este sentido, cada vez son más las mujeres que quieren cambiar la situación y que están luchando para conseguirlo. Pero ¿qué están consiguiendo con esta lucha?

Pues bien, se está extendiendo la imagen de la feminista agresiva que no busca la igualdad con el hombre sino que quiere conseguir destruirle violentamente y pasar por delante. De hecho, los bancos de imágenes están contribuyendo a expandir esta imagen de mujer combativa ya que el material que ofrecen al buscar fotografías bajo el nombre de «poder femenino» o «mujer trabajadora» son imágenes de mujeres con guantes de boxeo, ejecutivas gesticulando con rostro enfadado…

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Esta imagen sólo hace que dañar la lucha feminista que está empezando. Para evitarlo, Lean In ha firmado un acuerdo con Getty Images para ofrecer una biblioteca de imágenes que representen a las mujeres y a las niñas de forma fiel, con poder pero sin agresividad. A continuación os dejamos una imagen de ejemplo.

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De este modo, se evitará el cliché habitual y, poco a poco, iremos hacia una nueva imagen de la mujer que, esperemos, vaya acompañado de una nueva mujer en la sociedad.

Imágenes: Corbis

Autor: Anna Güell

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