Gigolós, esos grandes desconocidos… ¿O no?

La prostitución femenina es un tema asumido por la sociedad (tanto por sus defensores como por sus detractores) y por norma general suele estar rodeado de mafia y sordidez. Sin embargo, la prostitución masculina (orientada a mujeres) es un fenómeno cada vez más extendido y del que apenas se habla ¿Te lo has planteado alguna vez?

Al pensar en la consumidora típica de prostitución masculina todo el mundo visualiza a una mujer madura y adinerada que paga a chicos guapetones para que le den las satisfacciones que hasta el momento, la vida parece no haberle dado. Sin embargo, eso sólo es un cliché ya que la media de edad de la consumidora de este tipo de servicios está bajando y bastante.

¿El por qué? Pues sólo tienes que ver un capítulos de Sexo en Nueva York o cualquier otra serie orientada al público femenino: conseguir pareja cada vez se parece más a una gymkana o a unas olimpiadas. Problemas con el compromiso, horarios de trabajo infernales y una disposición a no aguantar las chorradas de un macho alpha hacen que las mujeres empecemos a desistir de encontrar pareja. Y por lo tanto, busquemos la satisfacción en otras partes…

Si quieres seguir conociendo algunos de los secretos del mundo de los gigolós, no te pierdas la siguiente galería. A lo mejor, hasta te lo acabas planteando…

Autor: Carmen Lopez

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