Famosos, adicciones y depresión, una relación que no cesa

La última famosa en el punto de mira por sus problemas de inestabilidad psicólogica, en este caso, ligada a adicciones, ha sido Demi Lovato.

La noticia de su ingreso hospitalario por una sobredosis, presuntamente relacionada con el consumo de heroína, produjo un gran sobresalto entre sus fans, que incluso llegaron a temer por su vida.

Por desgracia, no es, ni mucho menos, el único caso de personajes del cine, la televisión, la moda y ahora las redes sociales que se ve envuelto en una noticia de este tipo. De un lado, el éxito y la fama, tan buscados, terminan en un vacío emocional que lleva a consumo de sustancias tóxicas, excesos y, en no pocas ocasiones, la muerte de sus protagonistas.

 

Demi Lovato

 

La gestión emocional de las emociones que provocan situaciones que parecen positivas, como el éxito y la fama, pueden ser factores de riesgo, desembocando en problemas de ansiedad y de estado de ánimo, lo que puede derivar en una búsqueda de alivio a través de las drogas.

El tristemente famoso “Club de los 27″ incorporaba hace ahora siete años a su último miembro. Llena de talento, pero falta de expectativas y hundida sentimentalmente, sin autoestima ni apenas voluntad, moría en Londres en 2011 Amy Winehouse. Con la misma edad y en circunstancias similares decían adiós leyendas de la música de todos los tiempos como Janis Joplin, Jimi Hendrix, Jim Morrison o Kurt Cobain. Se especula con el suicidio en algunos de estos casos, en los que la frontera entre el dejarse ir y el matarse está más que diluida.

Pero no sólo los músicos son susceptibles a los problemas de autoconocimiento y a la incapacidad de dirigir la propia vida cuando el éxito es tan arrollador que te lleva por delante. En los últimos años, no pocos miembros del star system han confesado públicamente sus problemas emocionales, desde Brad Pitt, en lo más alto de la fama, a Lady Gaga o Miley Cirus. En estos casos, con un balance positivo. Lo han contado, se han puesto en manos profesionales y la han superado, a la vez que superaban la mejor versión de sí mismos.

Muy llamativas fueron las circunstancias de unos actores más deseados, mejor pagados y a quien se presumía una vida inmejorable. Brad Pitt, casado con la también estrella Angelina Jolie, un ejemplo para otras familias por su adopción de niños en situación de exclusión y con muchos guiones sobre la mesa, declaraba ser adicto a la bebida y haber pasado por una depresión tras su divorcio. 

El alcoholismo y los estados depresivos suelen estar vinculados. El alcohol es un depresor del sistema nervioso central, por lo que un consumo constante y prolongado en el tiempo, en personas con un estado de ánimo bajo, agudiza el estado depresivo.

 

Miley Cyrus

 

Lady Gaga, que, precisamente ha protagonizado un infortunado episodio a raíz de la muerte del modelo Zombie Boy, por el que ha tenido que pedir disculpas a su familia, también ha padecido depresión . La cantante aseguraba haber tenido que “recalibrar su alma” tras su fulgurante ascensión mediática.

Incapaz de digerir la atención, a veces acoso, de las fans, tuvo que parar y replantearse su vida. Todas las personas necesitamos tiempo para procesar los diferentes eventos que nos suceden. La fama cuando llega de manera abrupta, no permite a dichas personas un período de adaptación, y puede derivar en cierta sintomatología clínica.

Los problemas de alimentación se cebaron con Miley Cirus, según admitía la antigua Hanna Montana, que llegó a acusar a su madre de “programarla” para tener un peso adecuado a la fama. La imagen es un requerimiento del mundo de la fama y la presión por adaptarse y ser valorado por dichos aspectos. En la mujer se valora la delgadez, lo que puede derivar en problemas alimentarios.

 Y así podríamos seguir con un listado de personas que han logrado lo que se proponían, en algunos casos. En otros, lo que otros proponían para ellos. La depresión es una enfermedad que afecta a millones de personas en todo el mundo, independientemente de su estatus social. Se puede superar, con voluntad y con ayuda profesional.

Si la tristeza o la apatía comienzan a aparecer en tu vida en demasiadas ocasiones, no te calles, pregunta. Obtendrás respuestas.

 

Pilar Conde es directora técnica de Clínicas Origen

Imágenes: Pinterest

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