¿Estais preparados para vivir juntos?

Muy bien, se quieren, se aman, se la pasan muy bien juntos y el siguiente paso ¿cuál es?, ¿Casarse?, ¿vivir juntos? Si la primera opción te da pánico, puedes darte una idea de lo que les avecina intentando la segunda.

Dice un dicho: “Si quieres saber como es Andrés, vive con él un mes” sin embargo irse a vivir con la pareja no es una decisión sencilla por lo que hay que evaluar todo lo que esto conlleva.

Si estás tomando la decisión seguramente tendrás que enfrentarte a los prejuicios de mucha gente que criticarán tu iniciativa, otros tal vez te apoyen, quizás el problema no sea lo que la gente de tu entorno diga sino el temor interno a que las cosas no salgan como esperas.

Convivir con la pareja implica compartir tu libertad y espacio ¿Estás preparada?

Definitivamente no es lo mismo una relación de noviazgo en la que sales al cine, te peleas, regresas a tu casa y al día siguiente hacen las paces a vivir con alguien, salir al cine, discutir, regresar juntos a casa y tener que lidiar con esa situación. Las cosas son muy diferentes.

Olvídate de las poses y de estar siempre perfectos, con la convivencia cotidiana terminas conociendo a tu pareja totalmente (al menos un poco más de lo que la conoces ahora), debes tomar en cuenta que te verá por las mañanas sin maquillaje, tendrás que cuidarlo cuando enferma y tal vez te veas en la necesidad de ser más flexible y tolerar que invite al nuevo hogar a esos amigos que te hacen mala cara.

Lo más importante al momento de decidir dar este paso es armarte de paciencia, comunicación y amor, acompañados de una gran y continua capacidad de negociación ya que el amor no es suficiente.

¿Cómo puedes prepararte?

El sexólogo José Jaime Martínez Salgado recomienda:

1. Ver, sentir y oír los conflictos como un aspecto normal en toda relación de pareja, lo cual no quiere decir que nos guste.

2. Los conflictos nos permite salvar las diferencias que tenemos.

3. Una vez resuelto el conflicto se produce crecimiento y madurez en la pareja y fortalecen la relación.

4. Enfocar los conflictos como medio de desahogo emocional si se trabajan constructivamente y sin culpar al otro.

En la escuela sería importante que nos enseñaran a expresar nuestras emociones a los demás, de una forma sana y constructiva ya que generalmente cuando surge una discusión en la pareja los rencores, comentarios viscerales y ofensas pueden surgir con facilidad.

Antes de abrir la boca trata de ser un poco consciente y pregúntate: “Esto que voy a decir, ¿Proviene de la cabeza o del hígado?” y decide si ayudará a resolver el problema que se te está presentando o puedes dejar de decirlo.

Aspectos que hay que considerar antes de vivir juntos

Conversaciones que hay que tener antes de dar el paso

Hay temas que no hablamos habitualmente pero que hay que tocar para que queden muy claros y se pueda mantener una relación de pareja sana y estable.

Dinero

Este aspecto aunque resulte incómodo o poco hablado cuando se mantiene una relación de noviazgo es necesario considerarlo ya que no se vive del amor, y aunque no necesiten una fortuna para comprarse un chalé, si es importante que consideren que los ingresos de ambos serán lo suficientemente sólidos para sobrevivir cada mes sin que les corten la luz o bajar de peso forzosamente dado que no llegan a fin de mes.

Debes ser consciente que tus caprichos y gustos se reducirán y antes de efectuar cualquier compra, ambos tendrán que consultar si es viable o no ya que la deuda tendrán que pagarla entre los dos.

Planificación familiar

Tal vez no sea el momento de escribirle a la cigüeña pero, sabiendo que los niños son responsabilidad de dos, ¿cómo van a cuidarse?, utilizarán solamente preservativos, ¿tomas la píldora?, ¿Cuál es el que les conviene más y cuáles son los efectos secundarios que producen?

Hijos

¿Cómo van a ser criados y educados?, ¿Cuántos van a tener?, ¿Qué religión profesarán? (en caso de que cada uno tenga creencias distintas).

Valores

¿Coinciden ambos en lo fundamental?, no vaya a ser que lo que para ti es “normal” para él sea una exageración inadmisible, considéralo, ¿Cuáles son sus puntos de vista ante temas importantes?, ¿son compatibles?

Expectativas de la relación

¿Ambos desean vivir juntos, o solo es un miembro de la pareja?, ¿Cómo se llevan últimamente?, ¿Su relación es buena y estable o ves el “vivir juntos” como una solución que les permitirá mejorar y superar sus problemas?

Tareas domésticas

En estos tiempos ya no cabe preguntarse quién se hará cargo de las labores domésticas ya que somos conscientes que son una tarea en equipo pero, ¿Si él fue maleducado por su madre para que le hicieran todo, está dispuesto a aprender a barrer y saber que los trastes no se lavan solos?

Amistades y Familia

¿Qué tan compatibles son?, ¿cada cuando los visitarán?, ¿se pueden organizar fiestas si alguno de los dos no está en casa?, ¿hay restricciones y horarios para las visitas?

Algunos de los mitos que desafortunadamente dan al traste con las relaciones son los siguientes:

El amor romántico siempre será el pilar principal de la relación
El amor durará por siempre en todos los tiempos.
Mi pareja sabrá lo que yo quiero sin que se lo diga.
El amor es suficiente para una buena relación sexual.
Descubrirá lo que a mi me gusta en la relación sexual.
Al casarme o vivir con una pareja tendré a una persona con quien no voy a sufrir penas ni frustraciones.
Mi pareja me aliviará las penas pasadas.
Mi pareja siempre estará de mi parte y me defenderá a toda costa.
Siempre me será fiel
Soportará mi carácter y malos humores por que es mi pareja.
Seremos inseparables, siempre estaremos juntos y lo compartiremos todo.
Me hará la persona más feliz sobre la tierra.

¿Cómo contrarrestar estos mitos?

Algunos sexólogos recomiendan que se desarrollen distintas habilidades para poder hacer frente a estos esquemas equivocados que se tienen en la cabeza cuando se inicia una relación de pareja:

1) Comunicación efectiva.- Se han de expresar nuestros sentimientos, necesidades y opiniones de forma clara sin herir, faltar el respeto o humillar al otro. Es importante: lo que se dice, (verbal y no-verbalmente) cómo se dice y dónde se dice. Otros elementos son escuchar, dejar hablar, no juzgar, ser flexible, ser razonable, la disposición para lograr acuerdos, el manejo del enfado (propio o de la pareja), la tolerancia a la frustración, el manejo de las críticas y el reconocimiento de los errores.

2) Métodos para solucionar los conflictos.- Aceptación madura que se tiene un conflicto o que “algo” no anda bien en la relación, para buscar las soluciones, iniciar un diálogo sobre el asunto que cada uno de los miembros de la pareja por separado, previo a conversar, hacer una revisión de que es lo que a su juicio son los problemas y escoger el momento y lugar para el diálogo.

3) Negociación.- al no lograr la solución de los problemas es fácil llegar a la lucha por el poder entre la pareja; lo cual impide la solución de los problemas y para lo cual existen métodos de auxilio a la pareja, como son:

Adoptar la actitud de que los problemas tendrán alguna solución razonable.
Disposición para ceder.
Disposición para tomar acuerdos.
No tomar ventaja sobre el otro.
No intimidar, amenazar o castigar directa o indirectamente.
Ser claros de lo que se desea obtener y de lo que se esta dispuesto a dar.
Defender razonablemente los propios puntos de vista.
Evitar compromisos a escondidas.
Tratar de entender a la otra parte.
No ocultar resentimientos.

Recuerda que la calidad de las decisiones de nuestra vida son directamente proporcionales a la calidad de la información con que contamos así es que decide y toma el camino que más te convenga.

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Autor: Karina Santillan

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1 Comentario

  1. Excelente artículo

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