Escapadas: ¡Viajar con alimentos en la maleta!

Es cierto que llevar los alimentos comprados de antemano durante un viaje supone un gran ahorro en la alimentación, pero hay que tener cuidado al viajar en estas condiciones. Por un lado, los alimentos pueden estropearse o, si se rompe el envase, mancharnos la ropa y estropearnos el equipaje. Por otro lado, al viajar en avión hay unas limitaciones muy estrictas con respecto a la cantidad de líquido que se puede portar en la maleta.

En cuanto a la manera de llevar los alimentos en una maleta, lo más aconsejable es comprar fiambreras y asegurarnos de antemano de que son herméticas. Hay que proteger los alimentos tanto de la luz del sol como de que entren en contacto con agua u otros líquidos, y para ello la mejor manera es introducirlos en recipientes de cocina preparados. En caso de que ocupen demasiado sitio en la maleta, otra posibilidad un poco más manejable es la de envolver los alimentos en papel de plata o film transparente.

Otro aspecto a tener en cuenta es la caducidad y durabilidad de los alimentos. Ciertos productos, como la pasta o el pan, aguantan frescos más tiempo que los huevos, la mayonesa y los derivados de la leche. Por ello, si vas a preparar bocadillos evita llevarlos con la salsa ya untada –especialmente si se trata de mayonesa-, ya que esto acelerará el proceso de descomposición.

Todos estos consejos se conciben bajo la premisa de que el viaje no se realice en avión. Mientras el medio de transporte elegido sea el tren, el autobús, el coche o el barco, podrás llevar cualquier tipo de alimento cuidándote de elegir un recipiente adecuado para ello. Sin embargo, si el medio de transporte elegido para tu viaje es el avión, la cosa cambia.

Las compañías de vuelo tienen grandes restricciones con respecto a la posibilidad de llevar líquidos dentro de la maleta. Para comprobar las cantidades permitidas, lo mejor es que consultes el manual de vuelo de la compañía elegida para tu vuelo, aunque también pueden servirte como orientación los recipientes y packs de vuelo que venden en la sección de viajes de los centros comerciales.

Como punto en común a todas las compañías, no hay ningún problema en llevar alimentos mientras sean sólidos y no contengan líquido o caldo dentro de la Unión Europea. Por tanto, puedes llevar pan, paquetes de pasta, ensaladas e incluso carne, mientras no contengan una cantidad de líquido que sobrepase el límite. Pero recuerda, ¡envuélvelo bien para no encontrarte con una sorpresa al abrir la maleta!

Autor: Helena Invernon

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