Entrevistamos a Nora Navas y Laia Marull, actrices de Pa Negre

Pa Negre, la nueva película del director mallorquín Agustí Villaronga se estrena mañana 15 de octubre en la gran pantalla. Nosotras.com acudimos al preestreno que se celebró el pasado miércoles 13 en Barcelona y tuvimos la oportunidad de hablar con las dos actrices principales, Nora Navas y Laia Marull, quienes interpretan a Florencia y Pauleta.

La primera es la madre del protagonista, una mujer sufridora que asiste a la desintegración de su familia por el ambiente moralmente crispado de la posguerra. Pauleta, por su parte, representa la locura
llevado al extremo y a la vez el personaje que dará sentido completo a
la trama.

Nora Navas recibió este fin de semana pasado la Concha
de Plata a la mejor actriz en el Festival Internacional de Cine de San
Sebastián por su fabulosa interpretación.
A ver qué nos cuentan.

Buenos días y felicidades por el trabajo hecho, el resultado nos ha dejado realmente sorprendidos.

A destacar, de toda esta aventura, ¿Cuales fueron los mejores momentos y los peores de Pa Negre?

Laia: Buenos días, pues para mí lo mejor de todo fue el primer día de rodaje. Hacíamos nuestra secuencia y dentro la dificultad resultó sorprendentemente fácil trabajar juntas sin haberlo hecho nunca antes, sobretodo teniendo un personaje realmente extraño al que interpretar en mi caso. Este fue un día muy bueno. Lo peor fue la sensación de que a veces se me iba la cabeza cuando me ponía en mi papel, sobretodo el día en que rodé en el cementerio.

Nora: Buenos días. Pues la verdad es que fuera de la película en si ha habido muchos momentos buenísimos. Dentro el rodaje lo mejor creo que ha sido encontrarme con el niño. Al principio me costaba mucho esto de recibir de su parte como actriz, así que los primeros días fueron muy intensos y complicados, pero todo el esfuerzo me sirvió por darme cuenta una vez más que es esto lo que quiero hacer, que es esto lo que realmente me gusta. Lo peor para mí fue el día que rodaba la secuencia en que tiro el pan al alcalde. Era una escena que no tenía clara, no la llevaba nada bien y temía que saliera lo peor que podía salir. Creía que era uno de los momentos clave del film y me preocupé tanto y me puse tan nerviosa que no encontraba mi personaje. Agustí [el director] se puso nervioso, todo el equipo técnico esperaba… pero al final salió bien.

Trabajar con niños dificulta el trabajo pero a la vez abre otras nuevas puertas. ¿Qué opináis?

N: Los niños eran maravillosos.

L: Trabajar con niños es un juego y a la vez es mucho trabajo. Los niños en teoría no trabajan, así que tienes que tomártelo diferente. A un niño además no se le puede hacer repetir una secuencia muchas veces porqué se cansa demasiado rápido y puede resultar a veces algo frustrante porqué no hay ese feedback que puede haber con un actor adulto.

N: El otro actor con quien compartes secuencia siempre te llena, te da confianza o te ayuda. La interrelación con un buen actor en el rodaje te hace mejor actor porqué la historia crece entre los dos. En cambio los niños no pueden darte tanto porqué ya tienen suficientes preocupaciones con interpretar lo suyo, colocarse como les piden, gesticular como deben… Aunque a la vez su presencia en este trabajo hace que sea todo como más natural, y eso también es muy bueno.

En estas películas suele existir un recurrente cliché: la mujer sufridora y luchadora en la posguerra, defensora de la integridad de las familias, etc. ¿Tuvisteis miedo o pereza de representarlo?

L: No, yo le temía más al personaje en sí, su locura y su situación un tanto extraña, más que el hecho de que fuera una mujer de esa época.

N:Yo tampoco porqué no se trata tampoco de estereotipos de la posguerra en sí, ya que la historia viene a ser más sentimental y no tan política, por eso no se parece tanto a otros personajes recurrentes de otros largometrajes.

Entrevista a dos actrices de Pa Negre. Imagen de: Image.net

Florencia y Paulenta, vuestros personajes se desplazan hasta el 2010. ¿Con quien podríamos identificarlas?

N: Yo creo que uno de sus motores es la miseria, así que quizás podrían compararse con los gitanos que han echado recientemente de Francia. O tantas otras mujeres inmigrantes que dejan sus hijos en sus países y vienen aquí a buscarse la vida.

L: Con lo que mejor se relacionaría es con la inmigración, sí. Su estado, su falta de papeles o permisos. Personas que se sacrifican y que trabajan igual que antes pero ahora sin documentación, con las mismas ganas y la misma miseria.

¿Qué sabor os ha quedado después de hacer Pa negre?, ¿qué os ha enseñado o aportado?

N: Ya lo veremos con el tiempo (ríe).

L: Una experiencia más, una aventura buena y unos buenos compañeros de trabajo. A Nora espero que le vaya muy bien porqué todos los actores necesitamos ventanas como el premio que le dieron en San Sebastián.

N: Debemos seguir trabajando.

El pan era negro, los años en España eran negros… y ¿la situación del cine y la producción cinematográfica en el país es negra o blanca?

L: Las cosas están muy difíciles y el cine es un sector muy tocado porqué si antes ya lo estaba ahora imagínate. Necesita un financiamiento muy grande, y como no hay fondos pues debemos hacer lo que se pueda.

N: Las películas ahora las promocionamos mucho con lo que podemos: festivales, pases, etc. Pero lo importante es que la gente vaya al cine a verlas, porqué si no ¿por qué lo hacemos? Lo que más me entristece es ver como nuestros films desaparecen tan rápido ante las americanas. No cuidamos lo nuestro.
L: No, no mimamos nada lo nuestro.

Entonces, si es importante ir al cine, ¿Cómo convenceríais a los lectores para que fueran a ver Pa negre?

L: Creo que es una película de autoaprendizaje, y estas siempre son las mejores. Es la historia de otro pero que en verdad te hace reflexionar mucho sobre ti mismo, no solo en el pasado, sino sobre qué ideales tenemos nosotros y si en verdad seriamos capaces de seguirlos o no.

N: Yo diría que es una película que puede gustar a muchos públicos porqué hay un poco de todo. Hay partes de intriga, la parte visual es muy potente, los jóvenes pueden aprender como realmente afectó la posguerra, hay montones de emociones. Pienso que la gente no entra igual que cuando sale de verla. ¡Es una película cojonuda! (las dios ríen)
L y N: ¡Hay que ir a verla!

Autor: Laura Casals

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