Disfruta del viaje más caro del mundo (¡aunque sólo sea en sueños!)

Para no privarse de nada hay que tener preparado el bolsillo… y la imaginación. Te ayudamos a saber qué podrías pedir si dispusieras de una visa ilimitada…
¿Has pensado alguna vez cómo sería el viaje más caro del mundo? Pasaje en primera clase de la mejor compañía aérea, estancia en la habitación más lujosa del hotel más caro del planeta, unos días de relax en un crucero de ensueño, y destino… el paraíso en una isla privada…

Sólo apto para multimillonarios
Un viaje de la más alta categoría requiere un bolsillo pudiente que no escatime en gastos. Maleta en mano, el afortunado viajero gozaría de todo un derroche de lujo y sofisticación desde el primer momento.

Preparados para despegar (¡alucinante!)
Acomodarse en uno de los asientos de primera clase de Cathay Pacific, considerada la aerolínea con el mejor servicio para pasajeros ‘vip’, según la revista Forbes, supone un desembolso de 12.000 euros si tomamos como referencia un trayecto ida y vuelta Londres-Tokio. Eso sí, el vuelo es de lo más confortable: la cabina dispone de sólo ocho o doce asientos, según el tipo de avión, reclinables 180 grados y con pantalla de televisión incorporada. Además, es posible darse una ducha o relajarse en un baño de burbujas, a la vez que se ofrece una cena de calidad a la carta.

Pero para delicia del paladar, los bolsillos más pudientes no pueden dejar de visitar Aragawa, el restaurante más caro del mundo, situado en la capital de Japón. Comer allí el plato estrella, esto es, carne de vaca de Kobe con pimienta y mostaza, cuesta unos 277 euros, tal y como indica Forbes. Y más vale no faltar a la cita con este manjar, ya que cancelar una reserva se penaliza con 100 euros, ya que el lugar sólo tiene cuatro mesas.

Un descanso de lujo, cómo no
Si en la ciudad nipona se come a lo grande, es en Las Vegas donde se duerme como una auténtica estrella, aunque a un precio nada asequible.

Allí se encuentra La Gran Mansión, el hotel más caro del mundo, según Forbes. La estancia de una noche, excluidas las comidas, cuesta 5.000 dólares (4.000 euros). Aunque la cifra sube a 15.000 dólares (13.000 euros) si se reserva la mejor habitación del hotel, de 837 metros cuadrados. Todas las habitaciones cuentan con piscina privada y mayordomo disponible las 24 horas del día. Sin salir del recinto, la diversión está garantizada en el casino, la sala de billar o el cine, mientras que el relax más absoluto es una realidad en los dos balnearios.


Si lo que se quiere es continuar relajado, no se puede decir que no a un agradable crucero privado a bordo del yate más exclusivo. Una excursión por el Caribe, el Mediterráneo o el Pacífico Sur en el Annaliesse pasa una factura de 103 millones de dólares (80 millones de euros). Este alto precio queda justificado por las instalaciones del barco, que cuenta con un balneario, una ducha romana de mármol, saunas, jacuzzi, spa, un teatro, un centro de negocios y un helipuerto.

Desembarco en el paraíso
Y para terminar un viaje de ensueño, por la respetable cantidad de 100.000 dólares es posible hacer de una isla un paraíso privado. El precio de las islas varía según la zona. La más cara del mundo está en Canadá y cuesta 50 millones de dólares, según Forbes. Algunos empresarios aseguran que quien pueda permitirse un apartamento en Nueva York puede comprar perfectamente un islote.
Pero la inversión va mucho más allá, ya que habilitar una isla para vivir o pasar temporadas supone un vasto e inmenso desembolso monetario. Casi tan inmenso como el gusto que tiene que dar poder permitírselo, ¿no crees?

Autor: Juan Garcia Ruiz

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