Mi conducta con los demás: ¿aporta valor o es tóxica?

Cuando nos planteamos cómo ‘somos’ con los demás, caemos en una pregunta con una generalización apabullante. De entrada, vamos a acotarlo un poco y preguntarnos: ¿Cuál es nuestra conducta o conductas habituales con los que nos rodean? Lógicamente, dependiendo del grado de intimidad, amistad y cercanía que tengamos con cada persona, nuestra conducta será distinta.

De hecho esto es un tema muy usual, ya que aún siendo nosotros mismos, no nos comportamos de la misma forma cuando estamos con una persona que con otra. Dependiendo de la situación, nuestro ‘yo’ social cambia y nos transformamos casi de manera natural. Solos, acompañados de nuestros amigos, nuestra pareja, o en una fiesta que no conocemos a nadie, seremos unos u otros dependiendo a quienes nos dirigimos.

 

Además tocará estudiar nuestro comportamiento de manera autoescópica y también logrando que los otros nos den un feedback. La autoescopia nos dará una idea desde nosotros mismos, de lo que sentimos en ciertas circunstancias y como actuamos, y nos obligará a ser muy sinceros, sin intentar enmascarar lo que vemos con lo que desearíamos ver.

Preguntar como nos ven los demás es un ejercicio sanísimo que, por lo general, nos devuelve inputs inesperadamente buenos. Ahora, toca tomar conciencia de si nuestra conducta hacia los demás aporta un valor, es tóxica o es neutra. ¿Cómo diferenciarnos?Business people working in the office with agenda

Si nos identificamos cómo una persona tóxica deberíamos pensar en qué podemos perjudicar, hundir o aportar valoraciones negativas que llevan a peores escenarios a la gente que nos rodea.

Si nos identificamos con las conductas neutras, seremos vistos como personas grisáceas que no dejan poso, aunque es cierto que tampoco perjudican al otro ni le hacen sentir peor.

Sin embargo, si los demás tienen la percepción de que contigo se arreglan los problemas y el mundo gira mejor, desean hablar contigo y te escuchan en tus comentarios, significará que estás aportando valor a sus vidas y probablemente te acaben viendo como un mentor.

Una cosa muy importante es tomar en consideración la opinión ‘generalizada’ de los demás y no tomarnos muy seriamente las opiniones particulares. Al recoger esta información, podremos hacer un ejercicio profundo del autoconocimiento y fomentar el aprendizaje y crecimiento de nosotros mismos.

Recordad: lo importante es tener la mente abierta para ir desarrollando más autoconciencia.

Imágenes: Pinterest

Autor: Ivo Güell

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