Cómo redactar un currículum perfecto y superar la entrevista de trabajo

¿Estás buscando trabajo? La pieza clave para conseguir una entrevista es el currículum, el documento que te servirá para presentarte y del que dependerá que te seleccionen o no. Si quieres que tu currículum no acabe en la papelera,  te ofrecemos unos cuantos consejos.

Teniendo en cuenta que el seleccionador de personal tiene decenas de currículums encima de la mesa el tuyo debe destacar entre todos. El objetivo de este documento es conseguir una entrevista de trabajo, por lo que debes incluir una serie de datos que le interesan a la empresa. Normalmente se incluye la información, personal y profesional, distribuida en cuatro apartados: datos personales, formación académica (incorporando idiomas e informática), experiencia laboral y un apartado de “otros”, en el que puedes incluir aficiones o información como si tienes carnet de conducir o disponibilidad para viajar.  Debe ser un documento bien estructurado, separando los bloques y dejando márgenes, además de estar redactado con claridad y sin faltas de ortografía.

Recuerda que ya que hay más candidatos es preferible que tu currículum no sobrepase los dos folios, ya que resultaría pesado para el seleccionador. Puedes optar por presentar tus datos en orden cronológico, empezando por lo más antiguo y acabando por lo actual, en orden inverso, empezando por lo reciente y acabando por lo más antiguo, o por un modelo funcional, en el que destacas tus habilidades  y los objetivos que has conseguido a lo largo de tu carrera profesional. En todos los modelos no hay que olvidar destacar el nombre de las empresas en las que has trabajado y el período de tiempo que trabajaste en ella, además de remarcar qué función desempeñabas. Una foto, tamaño carnet, en la que te muestres sonriente será tu presentación física ante el seleccionador. Recuerda que a veces una imagen vale más que mil palabras.

Ten en cuenta que aunque mentir para inflar el currículo se haya convertido en una práctica habitual no es recomendable que lo hagas. Las empresas pueden comprobar tus datos y darse cuenta fácilmente del engaño, lo cual sería totalmente negativo para tu contratación. Además, es conveniente que no incluyas en tu tarjeta de presentación los pequeños trabajos extras que hayas realizado, como por ejemplo canguros,  tus notas académicas ni los certificados de tus titulaciones. Si la empresa lo cree necesario ya te los pedirá.

La carta de presentación: la diferencia con otros candidatos
La búsqueda de trabajo es un proceso que lleva su tiempo y en el que no debes dejar nada a la improvisación. Otro documento que es recomendable para causar buena impresión en la empresa es la carta de presentación que se adjunta con el currículum. Se trata de un documento en el que se explica, en dos o tres párrafos, por qué te interesa trabajar en esa empresa, en que puesto te gustaría incorporarte o a la oferta que te presentas y cómo has conocido la empresa o la oferta concreta. Además es importante que en este escrito destaques cuáles son tus cualidades para cubrir las necesidades del puesto, y el modo y el horario más adecuado para contactar contigo.  En el encabezado de la carta no olvides poner tu nombre y dirección y el nombre y cargo de la persona a la que la diriges, si tienes esos datos.

La entrevista: una prueba de fuego
Un curriculum adecuado te llevará a conseguir tu verdadero objetivo: la entrevista de trabajo. Ahora es el momento de preparar esa cita. Antes de acudir a la entrevista intenta conseguir información sobre la empresa que ofrece el puesto de trabajo para saber qué decir si te preguntan por qué te interesa trabajar con ellos. Es interesante que llegues cinco minutos antes de la hora, da muy buena impresión, y que seas natural, dejando los nervios en casa. Recuerda que la primera impresión es la que cuenta así que vístete adecuadamente, ni muy elegante ni muy informal. La forma de vestir también depende del trabajo y de la empresa, si se trata de un sitio tradicional o más desenfadado.

Ha llegado el momento. Estás frente al entrevistador y no olvides dejarle llevar la iniciativa. Escucha atentamente todo lo que te dice y responde las preguntas de forma clara y directa sin dar largos rodeos y sin titubear.

Lo más seguro es que al final de la entrevista el encargado de realizar la entrevista te invite a realizar alguna pregunta. Es conveniente que plantees algunas cuestiones ya que eso muestra tu interés, pero sin tocar el tema tabú del sueldo, las vacaciones, los horarios y pedirle que valore la entrevista. Ya sabemos que todo el mundo trabaja para conseguir un sueldo pero no es conveniente abordar este tema antes de que estemos seleccionados. Ya habrá tiempo cuando se vaya a firmar el contrato.

Puedes preguntar, sin embargo, cuánto tiempo durará el proceso de selección, si te llamarán aunque hayan seleccionado a otra persona y temas sobre el puesto de trabajo al que optas como, por ejemplo, si trabajarás solo o en equipo.
Siguiendo estos pasos en la entrevista lo único que debes hacer es estar pendiente del teléfono. Y si no te llaman mantén la tranquilidad, otra oferta mejora estará a punto de llegar.

Autor: Isabel Rey

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