Cómo hacer la compra sin dañar el planeta

El acto cotidiano de ir a hacer la compra puede convertirse en una pesadilla para una persona preocupada por el respeto al medio ambiente. Tratar de llenar el carrito con mentalidad ecológica puede ser una tarea difícil, pero muy necesaria debido a la situación actual.

¿Podemos hacer la compra sin dañar el planeta? La respuesta es afirmativa. Si prestamos atención a lo que compramos y nos tomamos más tiempo a la hora de tomar decisiones, de forma indirecta, estaremos cuidando de nuestro planeta.

Recomendamos unas pautas te ayudarán a comprar y consumir de una manera mucho más consciente y responsable:

  • Apoya el comercio justo: trata de colaborar con empresas que respetan el medio ambiente y los derechos humanos, que rechacen la explotación infantil y la desigualdad entre hombres y mujeres. A su vez, que informen del origen de sus productos y que paguen adecuadamente a los productores para que tengan mejores condiciones de vida.
  • Adquiere productos locales: no sólo favorecen la economía local, sino que también reducen el gasto energético y el impacto medioambiental -al ahorrar en combustible y packaging-. Además, son más sanos y económicos por acortar la cadena de distribución.
  • Consume alimentos ecológicos: son más healthy porque son naturales y conservan todas sus propiedades nutritivas, y porque en su elaboración no se utilizan sustancias químicas ni organismos modificados genéticamente. En su cultivo también se respeta la flora al no utilizarse aerosoles y, en el caso de los animales, se garantiza que vivan en semi-libertad y que no sean manipulados para lograr una mayor producción.
  • Apúntate al granel: consiste en vender multitud de productos al peso. Algunas de sus ventajas: prácticamente no se generan residuos -la gente puede ir con sus bolsas de tela o envases reutilizables-, se puede comprar en muy pequeñas cantidades y evitar desperdicios, y se compra a conciencia sin caer en las trampas de los envoltorios.

 

 

 

  • Compra sólo lo necesario: el consumismo tiene enormes repercusiones para el planeta y las personas que lo habitamos. Para no dañar los limitados recursos naturales de los que disponemos hay que consumir menos, sin dejarse llevar por caprichos superfluos.
  • Despídete de las bolsas de plástico: está comprobado que una bolsa de plástico tarda unos 55 años en descomponerse y que 8 millones de toneladas de plásticos acaban en los mares y océanos anualmente. Así que llévate las tuyas de casa, o procura que sean bolsas biodegradables, de celofán, de papel o de plástico HDPE, que no desprende toxinas, es reciclable y que, por ser muy resistente, favorece su reutilización infinidad de veces.
  • Evita los envases contaminantes: intenta huir de los envases de plástico fabricados con polietileno y poliestireno, dos de los materiales más peligrosos para los ecosistemas, y opta por los de vidrio reutilizables o los biodegradables.
  • Recicla bien la basura: pequeños gestos pueden contribuir a la mejora de nuestro entorno.
  • Recurre a eco-aplicaciones móviles: estas te guiarán en los pasos a seguir para realizar un consumo sostenible.
  • La tecnología está de nuestro lado: BuyCott, con tan sólo escanear el código de barras de un producto, te dice qué empresa está detrás del mismo, si hace experimentos con animales, si contiene organismos modificados genéticamente, entre otras preguntas que nos hacemos a diario cuando compramos. A su vez, GoodGuide, nos desvela los impactos ambientales, sanitarios y sociales de todo tipo de productos.
  • Opta por el reparto a domicilio en vehículo eléctrico: Alcampo y Simply apuestan por él, de la mano de Revoolt. Sus principales beneficios son que ahorran combustible, no contaminan el aire con emisiones de CO2 y optimizan las rutas de entrega. Hay que tener en cuenta que el 50% del gasóleo consumido en las ciudades es para transportar mercancías y que el 25% de las emisiones de CO2 en entornos urbanos las produce este sector.

La reeducación de la sociedad también es un punto importante. Criar a tus hijos con una mentalidad sostenible hará que las nuevas generaciones consuman de forma responsable, asegurando la preservación del medio ambiente y reduciendo así los índices de contaminación.

¡Llena el carrito del súper con mentalidad ecológica! Teniendo un poco de conciencia, ganamos TODOS. 

 

Fuente: Revoolt, Casualcom.es 

Imágenes: Pinterest, Casualcom.es 

Autor: Júlia Benach

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