‘Caminos Cruzados’: un viaje sin destino

Caminos Cruzados (Chemins de traverse) cuenta la historia de Víctor (Sergi López), un padre que viaja por las carreteras Francesas de un lugar a otro con su hijo adolescente, Félix (Kevin Miranda).

La vida que llevan es de trotamundos. Víctor vive de esto y de aquello y de sus aventuras con mujeres. Como diría Sergi López, “no es un delincuente pero vive en el límite de la legalidad y no sabe a dónde va”. Para él su hijo es muy importante aunque la relación entre ellos sea fría y distante, y la comunicación entre ambos casi inexistente. Pero esto viajes serán para Félix una escuela de la vida. Y su primer encuentro amoroso le ayudará a entender mejor a su padre y a acercarse a él. Su historia es libre y abierta como la vida errante.

Tan libre y abierta que el director francés, además de guionista, Manuel Pourier ha tomado planos generales en los que aparecían los personajes sin hablar para que el espectador escogiera a que personaje quería mirar y que decidiera la interpretación del momento según su perspectiva. “Nadie se atreve a esto. Pourier es un camicace, asume un riesgo impresionante. No trabaja con digital y coge pocos recursos [en cuanto a imágenes]”, comenta Sergi López.

Caminos Cruzados es una película lenta. Los planos y las secuencias son largas y estáticas, el dinamismo escasea. Según Sergi López, “la mediana de planos en una película son 1.500-3.000, en cambio esta película tiene 1.737 planos”. Además el diálogo es escaso. Pourier se justifica: “… se cuentan muchísimas cosas sin palabras. Hay poca conversación en las recurrentes situaciones cara a cara entre padre e hijo en las comidas, pero se leen muchas cosas en las caras de cada uno”.

Manuel Pourier cogió la idea para el guión de la película de la novela de Ignacio Martínez de Pisón, Carreteras Secundarias. No es una adaptación del guión, simplemente pornolar pornoizle amsik es la fuente de inspiración “para luego elaborar su propia história”, asegura Sergi López.

La historia que ha resultado tiene algo o mucho de autobiográfica para el director francés. “Mis otras películas han sido escritas o realizadas en diversas etapas de mi vida, algo se construía poco a poco. Caminos Cruzados me lleva a mi vida entera, a mi infancia, a mi adolescencia. Por eso es mi película más interiorizada. Es normal que se encuentren nostalgia y melancolía en ella. -explica Pourier y continúa- También me ha hecho comprender los tres temas recurrentes en todas mis películas: el exilio, la vida errante y el abandono… Con esta película, he tomado conciencia”.

Esta es una película que esconde mucho significado oculto bajo una simbología que desvela la interpretación de los actores. En ella, las palabras aportan información importante. Entran en juego los sentimientos. Caminos Cruzados estará en los cines a partir del 29 de Octubre.

Autor: Regina Cruz

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