La ligadura de trompas y la vasectomía se pueden revertir, te contamos el proceso

Revertir la ligadura de trampas y la vasectomía

 

Se suele decir que todo en la vida tiene solución. Todo, todo, no, como bien sabemos, pero el asunto que nos ocupa, el de la esterilidad, sí. La esterilidad se puede revertir. Es decir, si una mujer se ha sometido a una ligadura de trompas o a un hombre le han realizado una vasectomía, existe la posibilidad de dar marcha atrás para que ambos, el varón y la hembra, pueden tener hijos cuando lo deseen.

 

En realidad, la reversión de estos métodos es más común de lo que piensa, si tenemos en cuenta que  la realidad social ha cambiado y las parejas ya no son, como se decía antes, «para toda la vida». Así, una persona que no deseaba tener descendencia con tal o cual pareja, se separa, inicia una nueva vida y considera que sí, que ha llegado el momento. Lo mismo ocurre si se supera una enfermedad que se consideraba un lastre o se mejoran sustancialmente las condiciones económicas. Como digo, no es inusual, ya que ser o no ser padres es  muy importante en la vida de una persona y son muchas las circunstancias que pueden, a lo largo de los años, modificar una decisión que se consideraba irrevocable.

 

 

Para él, la vasovasoctomía 

 

Si es tu pareja quien está vasectomizado, debes tener en cuenta que a los cinco años de haberse sometido a este proceso, el semen pierde calidad, por eso si habéis decidido buscar el bebé, debéis poneros manos a la obra lo antes posible.

 

La reversión de la vasectomía se denomina vasovasoctomía y  consiste en realizar el proceso inverso. Esta microcirugía reparadora de la vía seminal trabaja en los conductos deferentes por los que los espermatozoides viajaban desde los testículos a los óvulos femeninos y que habían sido bloqueados para evitar el embarazo. Tras la intervención, cuyos resultados definitivos tardan un año en obtenerse, los espermatozoides ya pueden volver a ser expulsados en el eyaculado para buscar la fecundación.

 

También la medicina reproductiva acude en auxilio de quienes antes no deseaban ser padres y ahora lo consideran una de sus prioridades. La Fecundación In Vitro con inyección intracitoplasmática de espermatozoides está especialmente recomendada para aquellos varones que lleven cinco o más años vasectomizados, ya que el semen en este caso pierde calidad.

 

En la técnica ISIC se realiza una biopsia testicular para recuperar los espermatozoides. Tras la punción se seleccionan los de mayor calidad en cuanto a su potencial para la reproducción y se inyectan en los óvulos femeninos en el laboratorio.

 

 

La Fecundación In vitro, clave en la reversión de la esterilidad

 

La Fecundación in Vitro es también el tratamiento recomendado para las mujeres que desean recuperar la posibilidad de ser madre y han pasado la frontera de los treinta y cinco años. Como  solemos repetir los ginecólogos, incluso ya antes, a los treinta, dependiendo de cada mujer, la reserva ovárica disminuye. No sólo hay menos óvulos, sino que son de peor calidad, con lo que es mejor seleccionarlos para su posterior fecundación también en laboratorio.

 

Este proceso no requiere de la la participación de las trompas de Falopio, puesto que la fecundación se realiza “in vitro”, fuera del cuerpo de la mujer. Se evita con ella también el paso por el quirófano. La cirugía para repermeabilizar las trompas es muy compleja  y no siempre garantiza el éxito.

 

La reversión de la vasectomía y de la ligadura de trompas no implican el embarazo inmediato. Confluyen en la fertilidad otros factores como la herencia genética, algunas enfermedades, el estilo de vida y otros agentes externos como la exposición a tóxicos y el estrés.

 

 

 

 

 

 

Fulvia Mancini es directora Médica de Clínicas EVA

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