Cambios en la menstruación en la pandemia del covid19, cuándo hay que consultar al ginecólogo

Cambios en nuestra menstruación 

 

Guerras, hambrunas, catástrofes y, en este caso, pandemias en la que las personas de nuestro entorno e incluso nosotras mismas podríamos enfermar o, incluso, morir. Son situaciones de máximo estrés, en las que la liberación de cortisol alcanza niveles que pueden inhibir otras hormonas, en este caso las femeninas implicadas en la reproducción. La ansiedad y el temor ante las amenazas externas inhiben la liberación de la hormona LH, que es la responsable de la ovulación, y, por lo tanto, de la menstruación.

 

El confinamiento, una situación inédita en nuestras vidas, ha añadido al miedo al contagio los cambios en las rutinas diarias, que afectan a  nuestro peso : se reduce o elimina el ejercicio físico, se come más y se queman menos calorías y, muy importante, se duerme menos y peor.

 

 

Considero, sin embargo, que es pronto para facilitar estadísticas o valorar posibles encuestas sobre cómo han afectado el encierro y los rebrotes a la salud reproductiva de la mujer.  Sobre informes que se puedan haber publicado al respecto quiero incidir en la necesidad de que las muestras escogidas sean lo suficientemente representativas, es decir que tengan la potencia estadística correcta para ser consideradas fiables y que el análisis se lleve a cabo de manera rigurosa para poder ser interpretado de manera correcta.

 

Cuándo es necesario consultar al ginecólogo

 

A la espera de dichos datos, hay que admitir como “absolutamente normales” los trastornos que se hayan producido o se estén produciendo en estos meses en los que o bien el virus picos de máximo  vuelve con más o menos virulencia epidemiológica a determinadas poblaciones y/o países.

 

Estos trastornos se traducen en retirada de la menstruación, retrasos o cambios en la duración de la misma, así como  grado o aparición del dolor. Ahora bien, si éste es muy intenso, es necesario acudir al especialista, puesto que puede ser sintómatico de quistes hemorrágicos y es más prudente realizar aquí una ecografía transvaginal..

 

También se hace necesario consultar si la ausencia de flujo menstrual o los cambios persisten en el tiempo.

 

Por último, respondo a un tema que me vienen preguntando a menudo en los últimos meses:  no creo que ni la fertilidad y, dentro de ella, los tratamientos de reproducción de asistida, puedan verse afectados a medio plazo. La razón: la gran capacidad adaptativa de la mujer.

 

 

 

 

 

 

 

 

Fulvia Mancini es ginecóloga, experta en reproducción asistida y directora médica de Clínicas EVA

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