Venas varicosas en el embarazo: tratamientos y prevención

Venas varicosas en el embarazo

 

Las venas varicosas durante el embarazo son causadas por aumentos en el volumen de sangre que ejercen presión sobre las venas. Aparecen generalmente en las piernas, aunque durante el embarazo pueden verse en las nalgas y en el área vaginal.

 

Las hemorroides son otro tipo de venas varicosas en el ano o el recto, que ocurre durante el embarazo y que a menudo es el resultado del estreñimiento.

 

Son generalmente inofensivas, aunque pueden causar picazón e incomodidad. La buena noticia es que generalmente disminuyen dentro de los tres meses a un año después del parto.

 

 

Causas que producen las venas varicosas durante el embarazo

 

Cambios hormonales: Son muy pronunciados durante el embarazo, por lo que crean un aumento en el tamaño de las venas. Esto se debe a la progesterona, hormona que se produce en grandes cantidades a partir de la placenta.
Esto genera más presión dentro de las venas que conducen un retorno venoso más lento. Por ello las venas superficiales se hacen visibles debajo de la piel y aparecen de color azulado o púrpura.

 

Aumenta el volumen de la sangre: hay más sangre durante el embarazo por lo tanto más circulación dentro de las venas. Eso aumenta la tensión en las válvulas y en las paredes de las mismas.

 

Presión del útero: el feto en crecimiento dentro del útero empuja contra los órganos y los vasos sanguíneos en el abdomen. La sangre se mueve de las venas de las piernas a las venas de la pelvis, o la parte inferior del abdomen, antes de regresar al corazón. La presión ejercida sobre estas venas pélvicas por el útero impide que la sangre salga de las piernas.

 

 

Consejos para prevenir las venas varicosas durante el embarazo

 

  • Evita sentarte o pararte en la misma posición durante largos períodos de tiempo.

 

  • Evita usar tacones altos. Es mejor usar zapatos de tacón bajo o planos, ya que esto ejercita los músculos de la pantorrilla y fomenta la circulación saludable.

 

  • Haz ejercicio regularmente. Los ejercicios recomendados son caminatas, natación, pilates, te van a ayudar a bajar los niveles de estrés y ansiedad, y mejorar tu circulación.

 

 

  • Usa medias maternidad. Estas ejercen presión sobre las piernas, estimulando el flujo de sangre desde las piernas hacia el corazón.

 

  • Evita cruzar las piernas mientras está sentada.

 

  • Eleva las piernas periódicamente para mejorar la circulación.

 

  • Duerme sobre tu lado izquierdo. Esto ayudará a aliviar la presión sobre la vena cava inferior.

 

  • Reduce la ingesta de sodio para minimizar la hinchazón de las venas.

 

  • Bebe mucha agua y coma suficiente fibra para prevenir el estreñimiento.

 

 

 

 

 

Importante

 

Consulta a tu médico si las venas se hinchan, se calientan, se vuelven sensibles o rojas, si sangran, si tienes una erupción en la pierna o el tobillo, o si la piel de la pierna cambia de color o se engrosa.

Debes cuidarte y estar atenta a cualquier cambio que notes.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Imágenes: Informate esquina, Conservate Calvo, BBmundo.

Autor: Virginia Bruno

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