Beneficios de la meditación en los niños

 

 

Cómo beneficia la meditación a los niños

 

 

La meditación para niños al igual que para adultos es muy beneficiosa para minimizar los síntomas asociados con el estrés.

 

Recordemos que el estrés es perjudicial para la salud física mental y emocional y los síntomas sean relacionado con:

 

 

Dolores de cabeza
Ansiedad
Depresión
Insomnio
Problemas para concentrarse
Inquietud
Problemas digestivos

 

 

El estrés se relaciona con afecciones de salud a largo plazo, por lo tanto es muy importante tratarlo desde los primeros años de vida para evitar problemas de salud a futuro.

 ¿Qué es la meditación?

 

 

Es una práctica que se ha realizado durante miles de años y casi todas las religiones del mundo tienen alguna forma de práctica meditativa. Sin embargo, no necesitas pertenecer a ninguna religión para meditar.

 

 

Te ayuda a mantener tu mente relajada, enfocarte, sentirte tranquila y alcanzar un estado de conciencia elevado. Es una experiencia que puede transformarte llevarte a un control emocional y poder manejar el estrés.

 

 

Beneficios de la meditación para niños

 

 

Los niños también necesitan desconectarse ya que su cerebro se cansa de todas actividades que realizan durante el día, ya sea el estudio en internet, deportes en casa, además del largo periodo de encierro que hemos estado viviendo.

 

 

La meditación es ideal para el funcionamiento de su cerebro, para mantener la atención, mejorar el rendimiento académico, sus funciones corporales, el sueño, el metabolismo y fortalecer el sistema inmunitario.

 

 

Los beneficios más importantes de la meditación para los niños son:

 

  • Mejora la concentración
  • Ayuda a fomentar la creatividad
  • Beneficia controlar mejor sus emociones y agresividad
  • Se sienten más calmados, con menos estrés y ansiedad
  • Duermen mejor
  • Sus relaciones mejorarán ya que los ayuda a potenciar sentimientos como gratitud, compasión y empatía.

 

¿Cuánto tiempo necesitan meditar y a qué edad comenzar?

 

Es recomendable que comiencen desde los 6 o 7 años y con la frecuencia que los padres o tutores crean necesario. Comenzar con 5 a 10 minutos, dos veces al día.

 

Recordemos que la meditación para niños no es tan estricta como era que ejercemos para los adultos.

 

 

La posición del cuerpo y la concentración no serán tan necesarios. Lo importante es la respiración, es fundamental que adquiera el hábito de hacerla bien y poder aplicarla en todos los momentos de su vida.

 

 

Se podrán observar a grandes cambios en su comportamiento y su calidad de vida. El vínculo entre padres e hijos será más personal, íntimo y será de gran beneficio para el grupo familiar si lo practican juntos.

 

 

 

 

 

 

 

Imágenes: Cosmopolitan Alicante, Sou Mamae.

Autor: Virginia Bruno

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