5 trucos indispensables para decorar la oficina en tu casa

 

 

Los consejos para dejar increíble la oficina de tu casa

 

 

De un día para el otro muchas personas han tenido que ponerse a trabajar en un espacio que no estaba preparado para ello, aquí ofrecemos algunas maneras de adaptar la casa para el teletrabajo.

 


Hace meses que no se habla de otra cosa más que del coronavirus, y es que la pandemia lo ha cambiado todo. Prácticamente todos los aspectos de la vida se han visto afectados, desde las relaciones sociales hasta la economía, pasando por los transportes. Algo que ha supuesto un gran cambio para muchas personas ha sido el teletrabajo. Hasta ahora siempre se había hablado de él como una opción, pero nunca se había implementado a gran escala.

 

 

Ante la imposibilidad de salir a la calle como consecuencia del estado de alarma y del virus, mucha gente ha tenido que trabajar desde casa, convirtiendo el salón, la cocina o la habitación en una particular oficina. Aquí proponemos cinco trucos perfectos para convertir la casa, o alguna de sus estancias, en una oficina casera:

 

 


 

 

Adapta tu mobiliario

 

Uno de los problemas principales, aunque no el único, es que las casas están pensadas para descansar, no para trabajar. Por eso, de un día para otro nos encontramos con que tenemos que realizar nuestro trabajo y ser productivos y productivas en un espacio que no está preparado para ello. Para convertir la morada en una oficina, o al menos adaptarla humildemente, es necesario realizar una serie de cambios.

 

 

Entre ellos, el mobiliario. Aunque los horarios y las jornadas varían para cada persona, la mayoría tendrá que pasarse horas sentado/a, por lo que si la silla no es adecuada la cosa no será fácil. Los riesgos de pasarse horas en una silla incómoda son muchos, ya que afectará a nuestra salud física (dolores de espalda, de cabeza, tirones…), a nuestra salud mental (ya que supone un estrés añadido al trabajo y a la pandemia) y a nuestro rendimiento (ya que es imposible producir o crear de la misma forma que cuando teníamos un mobiliario ergonómico).

 

 

Por todo ello, es recomendable adquirir sillas de estudio o de oficina para usar en casa. La mesa, el ordenador o el ratón son también importantes para crear un entorno cómodo, a pesar de las dificultades añadidas que podamos tener al compartir casa, tener hijos o hijas, etc.

Teletrabaja en lugares luminosos

 

Otro factor a tener en cuenta es la iluminación, ya que al trabajar en la mayoría de los casos forzamos la vista o necesitamos leer documentos. Por eso, una correcta iluminación, a poder ser natural, mejorará la situación. Además, está comprobado que tener acceso al exterior y a la luz natural mejora el estado de ánimo. Podemos analizar todas las estancias de la casa para ver cual tiene una mejor iluminación y adaptarla para convertirse en la oficina casera. 

 

Separa espacios, no mezcles ocio y trabajo

 

Hablando de espacios, es fundamental separarlos. Es decir, si trabajamos en la mesa del salón, debemos hacer la pausa de la comida en otro lugar, como el sofá o incluso la cocina. En resumen, es recomendable separar el ocio del trabajo no solo en el tiempo, sino también en el espacio, para que nuestra mente descanse el máximo posible. Esto es fácil cuando el trabajo se encuentra en una oficina pero al teletrabajar debemos hacer ese doble esfuerzo. 

 

Presta atención a los colores


Como veíamos en otros apartados, la salud mental, la física y el rendimiento laboral están relacionados e interconectados. Por eso, cuanto más calma nos transmita nuestro lugar de trabajo, mejor. Es por eso que debemos localizarnos en lugares con paredes de tonos claros o pastel, que transmitan tranquilidad en lugar de agresividad o nerviosismo.

 

 

Hay numerosos estudios sobre cómo los colores afectan a nuestro estado de ánimo, por eso nunca verás hospitales o colegios pintados de rojo. Además, hay que evitar poner objetos o fondos llamativos cerca de nuestra pantalla o del lugar en el que teletrabajemos, pues desviarán nuestra atención.

 

Rodéate de plantas

En la misma línea que los colores, tener plantas cerca nos aportará tranquilidad y sensaciones agradables que tendrán un impacto positivo en nuestro rendimiento laboral. No se trata de convertir nuestra mesa en un jardín botánico, pero sí de acompañarnos de algunas pequeñas plantas. 

 


Para que nuestro rendimiento sea el idóneo, debemos sumar a todo esto algunos hábitos saludables. Aunque trabajar desde casa tiene muchas ventajas, también conlleva riesgos, como el no saber parar o el aumento del estrés.

 

 

Por eso es vital mantener unos horarios dentro de lo posible, tanto de trabajo como de comidas, para que nuestro cuerpo y nuestra mente se acostumbren a una rutina, aunque sea diferente a la que estábamos habituados. Por otra parte, es imprescindible descansar correctamente o todo lo demás no habrá servido de nada. Para que nuestra oficina casera funcione debemos entrar en ella con la mejor actitud y salud posible.

 

 

 

 

Imágenes: elmueble.com.

 

Autor: Júlia Gonzalvez Ferrer

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