Apego infantil a mamá: ¿Qué hacer?

 

 

 

¿Qué hacer si existe el apego infantil?

 

 

 

El apego infantil es conocido popularmente como mamitis, cuando el niño está inquieto, o molesto y quiere sólo estar con mamá, sólo que tú le des de comer, reclama dormir contigo todas las noches.

 

 

La figura principal de apego es la madre, la figura con la que establece el vínculo de apego más fuerte desde la primera infancia.

 

 

No existe un estudio que demuestre que el exceso de amor sea perjudicial para los niños, pero los niños se frustran incluso cuando los pueden cuidar las otras personas de confianza como los abuelos o incluso el padre y lo pasan realmente mal.

 

 

¿En qué momento aparece el apego infantil o mamitis?

 

 

Es una fase por la que pasan casi todos los niños en diferentes etapas. Generalmente puede producirse antes del año de edad y cuando tienen entre tres, cuatro o cinco años pasan por una fase conocida en la teoría psicoanalítica como complejo de Edipo en los niños, o el complejo de Electra en las niñas que sería papitis.

 

 

Eso fue porque los niños necesitan sentir seguridad que sólo mamá les proporciona. A medida que el niño crece y adquiere nuevas habilidades va necesitando menos ayuda y se va haciendo más independiente.

 

 

En algunos casos puede haber apego excesivo debido a razones como una enfermedad, o celos ante la llegada de un hermanito.

 

 

 

¿Qué hacer y qué no hacer en esta etapa?

 

  • Debes tener paciencia y ser consciente que no rechaza otras personas por voluntad propia es una necesidad.

 

  • No le obligues a tener independencia si no está preparado.

 

  • Si está atravesando momentos difíciles cambios como ir a la guardería o al colegio tu presencia es realmente necesaria.

 

  • Poco a poco el niño irá aprendiendo a separarse de su madre o padre. Debemos recordar que la dependencia y la sobreprotección a la larga resulta un problema y desemboca en niños tiranos.

 

  • Debemos enseñarle a que se maneje por sí mismo y quitarle lentamente apoyos innecesarios, es uno de los aspectos más difíciles y satisfactorios de la educación.

 

  • Debes prepararlo de a poco con pequeñas separaciones no traumáticas y graduales, que se asocien a actividades que le gusten al niño como quedarse con un abuelo, con un tío, ir a la piscina, o con un amiguito.

 

  • Puedes usar pequeñas recompensas si poco a poco va logrando despegarse.

 

 

Si el problema no cede y él insiste en querer estar pegado todo el tiempo a ti, es mejor acudir a un especialista para que te marque las pautas que debes seguir.

 

 

Recuerda que el apego excesivo no es bueno para su crecimiento y desarrollo como persona.

 

 

 

 

 

Imágenes: Okdiario, Mamá psicóloga infantil.

Autor: Virginia Bruno

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