Cómo cuidar tu piel después de la nueva vida con mascarilla

 

 

Cuida tu piel tras haber usado la mascarilla

 

 

El uso de las mascarillas para la vida diaria ha llegado para quedarse. Como si de un nuevo complemento se tratase, debemos usar la mascarilla para evitar ser contagiados y contagiar a otras personas.

 

 

El coronavirus ha cambiado la vida de todos tal y como se conocía hasta el momento. Una de las consecuencias, será el uso de mascarillas para las actividades de la vida cotidiana. Ya sea para ir a la compra, para salir a pasear, mientras estás en tu puesto de trabajo e incluso, cuando puedas ir de compras.

 

 

Esta medida de prevención, puede causar estragos en la piel que se va a ver significativamente afectada por el uso de este nuevo e inevitable accesorio. Por ello, es importante cambiar alguno de los hábitos del cuidado de la piel del rostro, que ahora necesita un plus de oxigenación.

 

 

Así debes cuidar tu piel para no acusar los efectos de la mascarilla sanitaria

 

Este tipo de protección está diseñada para evitar que las partículas suspendidas en el aire puedan entrar en contacto con zonas de potencial riesgo como la nariz o la boca.

 

Esto provoca que en la zona se cree un exceso de humedad, aumentando el riesgo de sufrir brotes de acné, exceso de grasa y enrojecimiento.

 

Para evitarlo, debes extremar los cuidados diarios de la piel del rostro, sigue estos consejos.

 

 

  • Lávate la piel del rostro antes y después del uso de la mascarilla. Utiliza un producto espumoso, ya que retira con más eficacia el exceso de grasa.

 

  • Hidrata la piel del rostro con productos específicos. Este es el momento de buscar una hidratante ligera, para evitar la acumulación de grasa manteniendo la piel bien humectada.

 

  • Evita maquillarte la piel que queda cubierta. No apliques ningún producto de maquillaje en la zona que va a quedar cubierta. Deja que la piel respire ya que va a sufrir con el uso diario de la mascarilla.

 

 

Dentro de las posibilidades, procura utilizar una mascarilla transpirable y que se ajuste bien a tu rostro. Si queda demasiado pequeña, tenderás a tocarte el rostro porque te causará molestias. Procura que tenga holgura en la sujeción para evitar riesgos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Imágenes: Freepik

Autor: Toñy Torres

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