Cómo aprender a dejar atrás lo que te hace infeliz

 

Aprende a dejar atrás lo que te hace infeliz

 

 

A veces no nos sentimos bien en determinadas situaciones, con algunas personas, en nuestro grupo de amigos o en el trabajo. Percibimos malestar e inquietud, que llegamos incluso a expresar mediante críticas o comentarios negativos hacia lo que nos rodea.

 

 

Sin embargo, en muchos casos no somos capaces de identificar con exactitud qué nos está haciendo sentir tan mal, por lo que no logramos ponerle fin.

 

 

En las consultas de psicología trabajamos este aspecto, ayudando a las personas a que tomen conciencia de lo que ocurre a su alrededor, para que aprendan a discriminar qué es malo para ellos de verdad y qué están interpretando como malo.

 

 

Mediante la terapia cognitiva, los derechos asertivos, la toma de decisiones y la resolución de problemas, entre otras herramientas, ayudamos a distinguir si la dificultad está en cómo vemos y sentimos nuestra realidad.

 

 

Una vez detectado el problema, y en caso de que, efectivamente, la persona se encuentre presa de una situación dañina, se le va preparando poco a poco para que, a través de la defensa de sus derechos personales, empiece a marcar los límites en ese contexto o en relación a otra persona en concreto.

 

 

Si a pesar de ello, dicho contexto continúa siendo invasivo con los derechos, se toma la decisión de salir de él.

 

 

Esto sucede cuando alguien es manipulado, cuando en una relación, por ejemplo, sólo funciona si uno se acopla al otro; renunciando a lo nuestro.

 

 

 

 

 

Ante este tipo de decisiones rígidas, el impulso es cortar, abandonar, salir de la situación y romper el vínculo.

 

 

Distinto es cuando nos vemos obligados por diversas circunstancias a aceptar un escenario. Por ejemplo, en el trabajo. En este caso, en el que no es fácil abandonar, os dejo estos consejos, para que las circunstancias nos afecten lo menos posible:

 

 

  • Asumir que aunque la realidad no se puede cambiar, si se puede afrontar de manera diferente.

 

  • Dejar de dedicar tiempo a preocupaciones que no dependen de uno mismo.

 

  • Dejar de criticar y consumir tiempo en hablar sobre ese tema

 

  • Centrar la atención en lo que si me aporta en el trabajo.

 

  • Poner el centro de atención en el tiempo fuera del trabajo: el ocio, la familia, deporte, amistades.

 

 

El bienestar emocional está ligado a la satisfacción y motivación y podemos encontrarlo en diferentes áreas de nuestra vida, por lo que, si una no va bien, debemos evitar que contamine al resto.

 

 

Pilar Conde es directora técnica de Clínicas Origen

 

 

 

 

 

Imágenes: muyinteresante.com.mx.

 

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