Cómo evitar la flacidez al perder peso

 

 

Los mejores consejos para evitar la flacidez cuando pierdes peso

 

 

En los escaparates de todas las tiendas de moda comienzan a verse ya las prendas de nueva temporada. Y con ello, a todas nos entran las prisas por perder peso ante la llegada del verano.

 

 

Aunque siempre es buen momento para comenzar a cuidarse, es muy importante que lo hagas de forma responsable. Si no quieres pagar las consecuencias poco tiempo después.

 

 

Perder peso demasiado rápido, puede dañar tu piel de forma irrecuperable. Las estrías o la flacidez, son problemas muy frecuentes asociados a una pérdida de peso demasiado brusca. Por lo que es muy importante que cuides ciertos aspectos a la vez que cambias tu forma de alimentarte.

 

 

 

Consejos para evitar la flacidez

 

 

 

Pierde peso poco a poco

 

De sobra son conocidos los terribles efectos de las dietas rápidas, incluidos todos los asociados a la piel. Para evitar que tu piel se vea flácida, es fundamental que realices una dieta variada, equilibrada y baja en calorías. Según los especialistas, lo aconsejable es perder alrededor de 500 gramos a la semana y bajo ningún concepto, más de 1 kilo.

Toma al menos 2 litros de agua al día

 

La hidratación es fundamental para evitar daños en la piel, pero no basta con hidratar la piel desde fuera. Asegúrate de tomar al día un mínimo de 2 litros de agua.

 

Hidrata tu piel

 

También es muy importante que hidrates tu piel cada día, con productos específicos que ayuden a mantener la elasticidad de la piel.

 

Ejercicio regular y variado

 

Practicar ejercicio es necesario para perder peso de forma saludable y para ello, el más recomendable es el ejercicio aeróbico, correr, montar en bici o nadar, por ejemplo. Pero no te limites al cardio, ya que debes trabajar tu cuerpo de forma específica. Realiza ejercicios de fuerza, como abdominales, planchas, sentadillas etc.

Consume más proteínas

 

Combina alimentos ricos en proteínas con carbohidratos. De esta forma, podrás mejorar tu rendimiento físico y la capacidad de tu cuerpo para gastar energía.

 

 

 

 

 

 

 

Imágenes: Pixabay

Autor: Toñy Torres

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