Los 12 beneficios del caldo

 

 

Las maravillosas propiedades del caldo para que las incluyas en tu dieta

 

En invierno nada apetece más que algo calentito… ¿qué tal un caldo? Este famoso alimento se elabora a base de agua a la que se le añaden diferentes ingredientes, como patatas, pescados o carnes, vegetales… y después se hierve.

 

 

A pesar de ser un plato muy popular, todavía hoy son desconocidos algunos de sus importantes beneficios. Por ello, desde los Montes de Galicia, #ElMejorGallegoDeMadrid, te cuentan todas las propiedades del caldo para que lo incluyas en tu dieta.

 

 

 

 

Proporciona bienestar y confort

 

Un caldo bien calentito llegado el invierno es una de las mejores opciones para el paladar. Dará calor a nuestro cuerpo y también a nuestra mente, proporcionándonos una inmensa sensación de confort.

 

Mantiene la hidratación del cuerpo

 

Gracias a que el agua es la base de cualquier caldo.

 

Bajo en calorías

 

Aunque a simple vista pueda parecer que el caldo es un plato muy copioso, los ingredientes que lo conforman no tienen demasiadas calorías, lo que lo hace también atractivo para ciertas dietas de adelgazamiento.

 

El consumo de caldo ayuda a disminuir la ingesta de alimentos

 

Tomar caldo antes de comer genera más saciedad y reduce el apetito. La sopa en general disminuye la densidad energética de la dieta, que es la relación existente entre el volumen y las calorías aportadas por la dieta, a mayor volumen y menor contenido calórico, menor densidad energética.

 

Cuida el intestino

 

Si al caldo se le añaden verduras como el repollo o alguna variedad de pescado azul, ayudará a la digestión. Esto se debe a que dichos alimentos tienen un elevado contenido en colágeno, que favorece a los jugos gástricos del estómago, facilitando así la digestión.

 

Aporta nutrientes y proteínas

 

La mayoría de los ingredientes con los que se elabora el caldo: el pescado, la carne, la patata, la zanahoria…poseen una gran cantidad de nutrientes y proteínas, que se quedan en el agua del caldo cuando los alimentos se mezclan.

 

Dientes y huesos sanos

 

El huevo, el pescado azul o los garbanzos son alimentos que contienen una gran cantidad de calcio, de añadirlos al caldo nos aseguraríamos el mantener unos huesos y dientes fuertes.

Piel y articulaciones cuidadas

 

Si se opta por cocinar un caldo con carne de buey, vaca o pollo nos aseguraremos un alto nivel de gelatina y colágeno en nuestro organismo, dos nutrientes esenciales para mantener la firmeza de la piel y las articulaciones cuidadas.

 

 

Alivia los dolores de garganta

 

Se sabe que Nerón, tan aficionado al canto, tomaba todos los días un caldo con puerros caliente al que atribuía la cualidad de proteger las cuerdas vocales.

 

 

Nutre a los enfermos

 

La ciencia confirma lo que sabían nuestras abuelas, los caldos contienen minerales que el cuerpo puede absorber fácilmente y no sólo de calcio, sino también de magnesio, fósforo, silicio, azufre…

 

 

Combate los resfriados

 

Si al caldo se le añade pollo se convertirá en la medicina perfecta para curar un resfriado, ya que el pollo contiene cisteína, un componente que ayuda a fluidificar las secreciones nasales.

 

Aviva las relaciones íntimas

 

O eso parece. Un proverbio sudamericano dice que un buen caldo tendrá el poder de resucitar a un muerto. Lo que está claro es que el caldo es reconstituyente y hace desaparecer la fatiga.

 

 

 

 

Imágenes: directoalpaladar.com,

 

Autor: Júlia Gonzalvez Ferrer

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