Recetas que no fallan

 

 

Recetas de repostería fáciles y accesibles para todo el mundo, Anaísa López

 

 

Con los avances en tecnología culinaria, ahora tenemos miles de herramientas para hacer un trabajo perfecto de una forma más rápida, sencilla y bonita. Pero la verdad es que un pastelero puede desenvolverse bien con algunos utensilios básicos.

 

 

Las recetas que se reúnen en este libro no exigen en absoluto que usemos nada de otra galaxia, sino utensilios e ingredientes al alcance de cualquiera. Nada de instrumentos súper caros o complicados.

 

 

Después de todo, son Recetas que no fallan… ¿De qué serviría decirte que no fallan si necesitas instrumentos extraterrestres para prepararlas?

 

 

 

 

 

Anaísa López tiene solo 29 años y ya cuenta con más de 162.000 seguidores en su cuenta de Instagram, donde cada día comparte sus nuevas aventuras en la cocina.

 

 

Ahora le toca adentrarse en la vida de los lectores más cocinillas y golosos con sus #RecetasQueNoFallan, una cuidada recopilación de tartas, cremas, cupcakes, galletas y bollería varia que convierten a esta obra en una propuesta de lo más dulce a prueba de los paladares más exigentes.

 

 

Todos solemos tener lo básico en la cocina: harina, azúcar y huevos. Pero ¿qué otros ingredientes son imprescindibles para poder preparar algo delicioso sin tener que correr al mercado cada vez?

 

 

Lo ideal es tener siempre a mano los siguientes ingredientes para asegurarnos de que se puede preparar casi cualquier cosa cuando más se antoje:

 

 

Harina de trigo

 

¡Fundamental! Si dispones del espacio necesario, también puede ser interesante tener harina con levadura (conocida como harina preparada o harina para bizcochos, que viene con polvos de hornear).

 

 

Si te gusta la bollería, es importante tener harina de fuerza o harina de panadería. La diferencia entre estos tres tipos de harina es la cantidad de gluten que contienen. Cuanto más gluten tenga la harina, podrá soportar estructuras y consistencias más pesadas.

 

Azúcar

 

El azúcar no solo sirve para endulzar las preparaciones. También aporta humedad, y alarga la vida útil del postre, pues es un conservante natural.

 

Chocolate

 

Lo más recomendable es comprar la mejor marca de chocolate que te puedas permitir, porque la diferencia en tu postre será notable si lo comparas con un chocolate de baja calidad.

 

 

Cacao en polvo sin azúcar

 

Este ingrediente hará que tus preparaciones tengan un sabor más intenso a chocolate. Es importante tamizarlo antes de usarlo porque sus grumos son difíciles de deshacer y pueden dañar la textura de una mezcla.

 

 Vainilla

 

La mejor opción en cuanto a calidad-precio-durabilidad es la pasta concentrada de vainilla.

 

 

Suelen conseguirse en grandes supermercados y por Internet y, a pesar de ser más caras que un extracto de vainilla líquido, duran mucho porque solo un poco aporta un intenso sabor.

 

 

Si quieres darle un toque especial a una crema o bizcocho, usa varas de vainilla naturales. Aunque son caras, a veces valen la pena por el maravillosísimo sabor que aportan.

 

 Otros extractos y especias

 

Actualmente, podemos encontrar extractos y concentrados en pasta de casi cualquier sabor (desde mojito hasta chicle, pasando por caramelo salado, frutas como coco, limón y frambuesa, etc.).

 

 

Todos estos extractos pueden usarse en cremas, tartas y bizcochos para reforzar un sabor o darle un giro inesperado que sorprenda a nuestros comensales.

 

 

Las especias también sirven para reforzar sabores y es importante tener en nuestra despensa algunas básicas como canela, nuez moscada, clavos de olor y jengibre.

 

 

 

 

 Mantequilla

 

Nada de mantequillas y margarinas para untar, y nada de sal. Las mantequillas sin sal suelen tener el porcentaje de grasa adecuado para que una mezcla quede perfecta.

 

 

Este porcentaje es de un mínimo del 82 %; suele indicarse en el papel o envase de cada mantequilla, independientemente de la marca. Si consigues una mantequilla más pura (84-86 % de grasa), tu preparación quedará con una mejor consistencia y sabor.

 

 

Una mantequilla con menor porcentaje graso tiene más agua, y eso suele producir tartas apelmazadas y grasosas, o cremas cortadas y grumosas.

 

Levaduras

 

Las levaduras químicas son las que comúnmente conocemos como polvos de hornear, una combinación de bicarbonato sódico con algún ingrediente ácido (como el cremor tártaro).

 

 

Estos ingredientes reaccionan con el gluten de la harina en una preparación formando pequeñas burbujitas de aire que levantan la masa y la hacen más suave y esponjosa. La levadura química se usa comúnmente en repostería para tartas, bizcochos, galletas y demás preparaciones.

 

 

Las levaduras biológicas son pequeños organismos vivos que, a través de un proceso de fermentación, se alimentan del azúcar y del gluten de una preparación y, al hacerlo, la masa crece y le aporta estructura. Hay levadura en pasta y en polvo.

 

 

Las dos funcionan para preparaciones como panes dulces, cruasanes o donuts. Es importante conservar la levadura fría (a unos 4-5 °C).

 

 

Nata para cocinar y para montar La nata pura o para cocinar suele usarse para cremas (como la ganache)

 

Si una receta te pide nata para cocinar, cómprala en cualquier presentación (tetrabriks, cartones o latas). Por otro lado, la nata para montar es también grasa de leche, pero más concentrada. Para que una nata pueda batirse y tomar textura debe tener un mínimo de un 32 % de materia grasa.

 

 

Este porcentaje suele indicarse en el envase. La nata para montar es el ingrediente base de la crema chantillí y de muchas otras, y es importante conservarla refrigerada hasta su uso.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Autor: Júlia Gonzalvez Ferrer

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