Cómo conseguir no obsesionarse con el trabajo

 

Conseguir que tu vida no gire entorno al trabajo

 

 

Está claro que para vivir y para tener dinero a fin de mes es necesario desempeñar una profesión. Tener un trabajo es un medio para el fin que es gastar ese dinero en la vida, ya sea en las obligaciones y facturas como en el tiempo de ocio y libre.

 

 

También tenemos claro que si queremos dedicarnos a algo que nos gusta y nos satisface, esto será más complicado y conllevará más esfuerzo.

 

 

Sin embargo, hay un asunto que no hay que olvidar: el trabajo es necesario para que la vida sea más tranquila en cuestiones económicas, pero no puede significar nuestra vida entera, porque lamentaremos dejar a un lado lo personal con el paso del tiempo.

 

 

Estas son nuestras pautas para trabajar para vivir, y no vivir para trabajar.

 

 

 

 

 

Un medio para un fin

 

Si trabajas todo un mes, al final de esos 30 días recibirás un salario. Bien, estás cambiando tu tiempo por dinero.

 

 

Esa es la realidad de una profesión. ¡Y no pasa absolutamente nada!

 

 

Todo lo que suceda durante el horario en el que desempeñas tu profesión simboliza tu independencia económica, nada más.

 

 

Si es divertido y gratificante, mejor

 

Todo el mundo quiere estar feliz en su trabajo, así que si encuentras una profesión y un empleo donde lo pases bien y encima te sientas realizada, mejor que mejor.

 

 

La gratitud profesional rara vez existe

 

Es muy difícil que alguien o alguna empresa agradezca de verdad los esfuerzos que se hacen. Por lo tanto, no te obsesiones con ser el número uno.

 

 

Sé responsable, profesional y entregada… durante las horas que dura tu turno. El resto del tiempo, piensa en ti.

 

La vida empieza luego

 

No decimos que haya que desdoblar la personalidad o ser diferentes, pero sí que tengas claro que lo mejor de la vida -la familia, los amigos, la pareja, los hobbies, el doce far niente-, empieza cuando llega la hora de salida.

 

 

No importa lo que haya pasado en el trabajo, que a veces puede ser hostil. Tu vida es tuya, y no pertenece a ningún compañero ni a ningún jefe.

 

 

 

 

 

Imágenes: Pinterest. 

Autor: Marta Marciel

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